Ivana se presenta formalmente y le dice a Rocker con firmeza que deje de ser tarado y que no le vuelva a hacer lo mismo a su hermana. Ivana nota que el campamento actual no va a aguantar mucho tiempo, ya que el problema principal siempre serán los suministros. Rocker opina que lo mejor es ir a buscar comida, pero sugiere hacerlo en grupo para asegurarse de que nadie salga herido. Rashell dice que está bien e Ivana opina lo mismo, así que se dirigen hacia un lugar donde abunda la comida.
Al llegar, Rocker ve que el lugar está vacío, por lo que deciden recoger los suministros tranquilos. Sin embargo, Ivana le avisa que escucha ruidos extraños, demostrando que lo que dijo Rocker no era del todo cierto. En ese instante, Ivana se da cuenta de que Rashell está pidiendo ayuda a lo lejos. Rocker e Ivana corren de inmediato a auxiliarla. Rocker le dispara a un devorador en la cabeza, pero el monstruo no muere; Ivana le dispara también y Rocker remata eliminándolo por completo.
—Por los ruidos, vendrán más devoradores —advierte Rocker seriamente, así que todos salen corriendo del lugar.
Logran regresar al campamento, pero los devoradores los habían seguido. Rocker les dice con determinación que hoy no se van a rendir, y que es hora de que los devoradores sientan el verdadero miedo. Ivana lanza una granada, mientras Rocker y Rashell se separan bordeando la zona y eliminando a los infectados de la derecha y de la izquierda.
De pronto, llega un devorador completamente diferente a los demás que, sorprendentemente, logra soportar más de 20 disparos directos a la cabeza; es lento para moverse, pero resiste todo. Rocker, al darse cuenta de que no se trata de un mutado común, tira una granada de humo y luego una bomba, explotando a una gran cantidad de devoradores. Aun así, una horda masiva los rodea y los pone en graves aprietos. En medio del caos, Rocker le grita a Ivana que no importa nada y que aviente todas las granadas que tenga.
Ivana las lanza, explotando a más devoradores en cadena. Cuando el humo se disipa, Rocker ya no ve al devorador especial y comprende que tienen que prepararse para pelear con todo lo que tienen en el futuro. De repente, Rocker observa al devorador especial a lo lejos; el monstruo echa un silbido ensordecedor, el cual atrae al resto de los devoradores y hace que toda la horda se retire ordenada junto a él.
Rocker, completamente sorprendido, se pregunta a sí mismo por qué hizo eso y qué fue exactamente lo que pasó. Rashell lo mira y le dice que tal vez se trate de un devorador especial, algo así como un líder o jefe que controla y se encarga de dirigir a los demás infectados. Rocker la mira fijamente y le responde impactado:
—Eso es imposible... se supone que el que hace eso es el mutado.