Saulo llega y le entrega las medicinas a Rocker. Rocker le da las medicinas a Rashel y dice que se va a poner bien.
—Vendrán más chasqueadores —le advierte Saulo.
—Que vengan, quiero que vengan porque me voy a vengar —responde Rocker, lleno de rabia.
—Ya no nos quedan municiones —le dice Saulo—. Nos toca pelear a puño limpio.
No hay tiempo para esperar porque llegan unos acechadores y se lanzan contra Saulo, pero él termina tumbándolos. Sin embargo, más y más criaturas siguen llegando, y por fin aparecen los chasqueadores, quienes rápidamente empiezan a pelear. Un acechador está por morder a Rashel, pero Rocker lo mata a tiempo. Saulo es derribado. Rocker empieza a pelear contra los chasqueadores, pero son demasiados. Al verse acorralado, Saulo activa el modo zombi y termina eliminando a los chasqueadores, solo que un acechador sale de la nada y lo muerde.
Saulo está por convertirse, pero en el último segundo cambia a modo inmune y termina salvándose. De inmediato, Rocker elimina al acechador que lo había atacado.
—Creo que llegarán más —le dice Rocker—. Sin armas y con una menos, no podremos. Lo más importante ahora es la salud de Rashel.
—¿A dónde más podrán ir si la biblioteca es su única salvación? —le responde Saulo—. Es mejor que subamos al segundo piso, así no nos detectarán.
—Es buena idea —asiente Rocker.
Saulo carga a Rashel y terminan subiendo, pero Rocker le pide a Saulo que vaya a revisar el perímetro. Saulo escucha unas pisadas fuertes y nota que alguien viene con hordas de infectados.
—¡Agáchense! —grita Saulo.
Los devoradores entran de golpe y se lanzan al ataque. De repente, algo explota y destruye gran parte de la biblioteca, aunque afortunadamente la explosión no lastima a Rocker ni a Rashel.
Saulo ve cómo los devoradores siguen entrando en masa. Les lanza explosivos y termina tumbándolos, pero siguen llegando más. El ALFA llega al lugar y manda a todos a pelear contra Saulo. Él los tumba uno por uno, pero son demasiados. Rocker abre una granada esperando el momento exacto.
—¡Saulo, agáchate o corre! —le grita Rocker.
Saulo es derribado por los devoradores, pero se vuelve a parar rápido.
—¡Agáchate! —le repite Rocker.
Saulo se agacha a tiempo y Rocker lanza la granada. El ALFA, molesto, manda a más de sus esbirros. Rocker les dispara, pero uno le llega por la espalda y termina derribándolo. Rocker queda en el suelo, a punto de ser mordido...