A veces con los días más pesados llego a pensar que te olvidaste de mí.
Por las cosas pesadas habló sobre mi infancia, la muerte, la culpa, el encierro y el fracaso...llegó a pensar que, no hay nada más adelante para mí.
Se que, no he sido una seguidora debota y comento muchos pecados muy...grandes, pero dentro de mi sigo sintiendo tu presencia.
Ahora te escribo porque mis voces son más fuertes que tu voz y mi fe está en cero he incluso me llevo a muchas personas conmigo al sufrimiento...sin embargo, me sigo preguntando por tu señal, perdón por mi demnecia ante tus milagros y hacerme oidos sordos, pero por favor ayuda a calmar mi alma.
No me abandones pese a mi quebranto y si vas a darme mis deseos que nunca me olvide quién mi sacó de allí.
Enseñamé que no te has olvidado de mí.