-después del ataque a la base, el grupo es reparado en su totalidad por Erick, el cual, una vez termina de repararlos, ayuda y cura a sus guardias, los cuales también quedaron gravemente heridos.-
*Esa misma noche*
-todo el grupo se encuentra dormido tranquilamente, sin ellos darse cuenta de que Fernanda se encuentra mirándolos fijamente desde la puerta-
Fernanda: mh...
-Fernanda simplemente cierra la puerta con cuidado de no hacer ruido y empieza a caminar por los pasillos de la casa hacia su propia habitación-
Fernanda: supongo que por ahora ya terminó...
???: estás bastante confiada...
Fernanda: ¿eh?!
-Fernanda mira a los alrededores buscando de dónde proviene esa voz, pero no ve a nadie-
Fernanda: mierda... ya debo haber quedado loca por tantos golpes que recibí...
???: no es así, mi amor...
-repentinamente, el pasillo y el lugar empiezan a brillar de un color celeste; las paredes empiezan a cerrarse poco a poco, los cuadros de las paredes a caerse-
Fernanda: ¡ay, no!
-Fernanda empieza a correr intentando salir del pasillo, pero este cada vez se va cerrando más y más, hasta que Fernanda logra llegar al patio y escapar-
Fernanda: joder...
-Fernanda mira alrededor suyo mientras se levanta, hasta mirar la luna, la cual inexplicablemente tiene un color rojo intenso-
Fernanda: joder...
???: desde hace mucho tiempo que no te veo, querida~
Fernanda: ¿quién mierda eres?! ¡¿Qué quieres?!
-Una fuerza misteriosa empuja a Fernanda, haciéndola caer al suelo, para luego aparecer frente a ella una chica con ojos grises brillantes, la cual se acerca a una velocidad sobrehumana hacia Fernanda-
Fernanda: n-no ¡NO!
???: ¡tú me perteneces!
-aquella chica intenta agarrar a Fernanda, pero entonces...-
*Fernanda despierta algo agitada... Mira alrededor de su habitación y se da cuenta de que... ya pasaron 2 semanas desde el primer ataque*
Fernanda: estás loca...
-Fernanda se levanta lentamente de su cama para luego cambiarse de ropa y salir de su habitación. Camina por los pasillos de la casa hasta llegar a la sala de estar, en donde encuentra a Mishu, sus amigos y los demás jugando UNO tranquilamente-
Nora: ¡más 4! ¡¡jajaja!!
Eduard: ¡oh, que la chingada!
-Eduard agarra 4 cartas-
Eduard: pero prepárense que ¡¡más 4 a Mishu!!
Mishu: creo que no hace falta gritar, pero... bueno.
-Mishu agarra 4 cartas y deja su carta de color verde-
-Sofi deja su carta quedándose solo con una-
Sofi: ¡UNO!
Alexa: oh... a darle.
-ellos siguen jugando y divirtiéndose hasta que Mishu nota a Fernanda-
Mishu: buenos días, Fernanda. ¿Qué tal dormiste?
Fernanda: ¿oh? Bien, bien, ¿y ustedes? Mancilla: yo dormí como piedra, sinceramente.
Fernanda: jaja... ¿y tu brazo ya se siente mejor?
-Mancilla mueve su brazo, el cual está como nuevo-
Mancilla: bueno, está mucho mejor, jaja. Fernanda: me alegra bastante.
-Fernanda simplemente va a la cocina por algo de beber y al regresar ve cómo se desarrolla la partida-
Sofi: uhm...
-Sofi, aprovechando la distracción, ve las cartas de Mishu “discretamente”-
Mishu: ¡hey, tramposa! A que ahora te lanzo un +4...
Sofi: n-no... ¡porfaaa!
-Sofi baja las orejas de loba y mira a Mishu con ojitos tiernos-
Mishu: ...ush...
-Mishu no dice nada y sigue atento al juego-
Sofi: (espero y no me lance un +4...)
-llega el turno de Mishu y él escoge una de sus cartas mientras Sofi lo mira algo nerviosa-
Mishu: hm...
-Mishu deja una carta de color azul-
Sofi: jeje, ¡gracias!
Mishu: no me agradezcas, no tenía un +4. Sofi: jaja, sí, claro.
-Sofi deja su carta de cambio de color, ganando la partida-
Bonnie: ¡¡noooo!! Yo quería ganar...
Mishu: no siempre se puede ganar, Bonnie...
Eduard: bueno, ¿ahora qué hacemos? Fernanda: ¿saben algo de Erick?
Ian: no, sinceramente no lo vimos hoy. Fernanda: hm... Erick ayer me comentó que tiene planeado construir o forjar armas para nosotros...
Mishu: ¿crees que pueda?
Fernanda: no estoy segura, pero supongo que sí.
Nora: Mishu, ¿te parece si vamos a pasar el rato juntos?
-Nora sonríe dulcemente agarrando un libro-
Mishu: claro, claro, vamos. Nos vemos, chicos.
-Mishu agarra la mano de Nora y ellos se van a una habitación para leer aquel libro juntos-
Eduard: desde los últimos ataques ellos dos se volvieron muy... cercanos...
Bonnie: hm... sí, y eso me hace enojar mucho...
Mancilla: bueno, tienes a Ian, que es técnicamente Mishu, jajajaja.
Ian: ¿ah?! Y-yo? N-no...
Bonnie: tranquilo, sigue soñando que andaré contigo.
Ian: ah... v-vale... ¿gracias?...
Sofi: se podría decir que lo tuyo ya es obsesión... Aparte según lo que se le está enseñando a leer y cosas básicas.
Bonnie: ¿y qué? No creo que a ti también te interese Mishu, ¿o sí?
Sofi: obvio no, y no empieces de tóxica...
Mancilla: a este paso estas dos se terminarán odiando...
Alexa: bueno... espero y no, ya que no quiero que mis amigos se odien.
Fernanda: igual yo las tranquilizo de un golpe a las dos.
-de repente, los ojos de todos brillan de un color verde intenso por unos segundos, para luego entrar Erick a la sala de estar rápidamente-
Erick: ¡chicooos! Agregué un nuevo programa a su sistema.
Eduard: ¿hm? ¿Y de qué se trata?
Mancilla: ¿no se supone que no estabas?
Ian: ¿oh? ¿No dijiste que no podías meter programas a distancia?
Erick: sí, pero Jhoseth, mis trabajadores y yo ya logramos hacerlo a distancia... Bueno, el nuevo programa es un comunicador para que se puedan comunicar a pesar de estar lejos. Para ello, simplemente toquen su oreja ligeramente y ya.
Fernanda: oh, ¿qué oreja?
Erick: para todos es la oreja humana, obvio, jeje...
Bonnie: ¡genial! ¡Sí quiero!
Sofi: eh... yo que recuerde estábamos peleando.
Bonnie: neh, ya no quiero.
Sofi: ush.