Wolves: La Reina Perdida de los Lobos

CAPÍTULO 33

🐺 La Sangre Oculta

Narrado por Serena

El Círculo de Alianza se llenó de voces nuevas.

Delegaciones de cinco reinos se reunieron bajo el cielo compartido. Algunos hablaban con respeto. Otros con cautela. Todos con curiosidad. Elian Roh dormía en el centro, rodeado por guardianes mixtos. Su energía era estable, pero vigilante. Como si él también escuchara.

—Hoy no decidimos fronteras —dije—. Hoy decidimos si el mundo puede sostener una alianza.

Los emisarios asintieron. El emisario del Reino de las Dunas ofreció arena consagrada. El de las Aguas Silentes cantó un himno ancestral. El de la Niebla… guardó silencio.

Durante el segundo día del encuentro, Erika se acercó con el rostro tenso.

—Hay algo extraño en la delegación de la Niebla —dijo—. Sus marcas no son lunares. Pero tampoco terrenales.

—¿Qué son?

—Fragmentadas. Como si hubieran sido alteradas.

Sienna y Marcus investigaron discretamente. Descubrieron que uno de los emisarios llevaba un amuleto con runas antiguas. No de su reino. De Kael’Thar.

—¿Y si no lo sabe? —preguntó Sienna.

—Entonces debemos preguntarle —respondí.

Convocamos al emisario en privado.

—Tu energía es distinta —dije—. No por origen. Por interferencia.

El emisario bajó la mirada.

—No soy quien creen —dijo—. Mi linaje fue ocultado hace generaciones. Somos descendientes de los lobos que Kael’Thar corrompió… pero que escaparon antes del eclipse.

—¿Y por qué venir ahora?

—Porque Elian Roh nos llamó. No con palabras. Con sueños.

Erkin se acercó.

—¿Y qué quieres?

—Redención. No para mí. Para mi pueblo.

—¿Y si Kael’Thar aún vive en tu sangre?

—Entonces Elian Roh… lo purificará.

Convocamos al consejo.

—Una delegación oculta su linaje —dije—. No por traición. Por miedo. Pero ahora… debemos decidir si la alianza incluye también a los herederos de la sombra.

—¿Y si es una trampa? —preguntó Marcus.

—¿Y si es una oportunidad? —respondió Erika.

—¿Y si Elian Roh no puede con tanto?

—Entonces nosotros… lo sostendremos.

Sienna se puso de pie.

—Yo fui corrompida. Y fui salvada. Si yo pude cambiar… ellos también.

El Círculo votó.

No por unanimidad.

Por fe.

La delegación de la Niebla fue aceptada.

No como iguales.

Como prueba.

Esa noche, Elian Roh abrió los ojos.

Y por primera vez… habló.

—“Todos tienen sombra. Pero no todos la eligen.”

Su voz era suave.

Pero su verdad… era fuego.

Y mientras el cielo se llenaba de estrellas, supe que la alianza no sería perfecta.

Pero sería real.

Porque el linaje no se define por origen.

Sino por elección.




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