¿y ahora qué?

Prólogo

Nadie se dice a sí mismo: “Dentro de un rato, si tengo tiempo, voy a respirar”.

Respirar ocurre.

No porque lo planifiques. No porque lo estudies. No porque lo perfecciones.

Simplemente ocurre.

Hay preguntas que funcionan igual.

No aparecen cuando las buscas. Aparecen cuando el ruido baja.

En medio de una victoria.
Después de una pérdida.
Un domingo por la tarde.
O sin motivo aparente.

Y no son preguntas prácticas.

No son “¿qué hago mañana?” Ni “¿cómo soluciono esto?”

Son más incómodas. Más silenciosas. Más difíciles de aplazar.

¿Y ahora qué?

Puedes ignorarla. Llenar la agenda. Competir. Acumular. Defender lo que llamas “yo”. Seguir jugando.

La partida continúa, aunque no mires el tablero.

Pero hay un momento —breve, casi imperceptible— en que algo se detiene.

Y la pregunta aparece.

No exige respuesta inmediata. Exige honestidad.

Este libro no existe para darte soluciones. Ni para enseñarte a ganar.

Existe porque la pregunta persiste.

Puedes distraerte. Puedes acelerar. Puedes convencerte de que no es importante.

Pero una vez que la ves, ya no puedes fingir que no está.

La partida seguirá.

La cuestión es si la jugarás dormido o despierto.

¿Y ahora qué?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.