Y llegaste Tú

C74

Mini nota: Hubo un error con el capitulo, lo subi erroneamente, ahora si este es y lo siento por el error. ahora a disfrutar, de los ultimos capitulos.

Emma

La mañana había comenzado demasiado bien.

Y tal vez por eso el destino decidió compensarlo.

O al menos así me sentía mientras observaba por quinta vez el mensaje que Max me había enviado hacía apenas unos minutos.

"Sigo atrapado en cirugía, no me abandones."

Sonreí.

Era increíble que un hombre capaz de realizar operaciones complejas siguiera comportándose como un niño cuando tenía hambre.

Beth había insistido en prepararle comida.

Ricardo había añadido postre.

Joshua había exigido que llevara una porción extra para él.

Y Amalia había escrito una nota que me prohibió leer.

Yo era oficialmente una repartidora familiar.

Y sinceramente no me molestaba.

………………………

La recepcionista me saludó apenas entré al hospital.

—¿Vienes a rescatar al doctor otra vez?

—Alguien tiene que hacerlo.

—Pobre hombre.

—Créame, sobrevive demasiado bien.

La mujer se echó a reír.

Yo también.

Después de enviarle un mensaje decidí esperar afuera.

Los jardines del hospital eran tranquilos y la tarde estaba agradable.

Me senté unos minutos en una banca revisando algunas cosas del teléfono, fue entonces cuando escuché voces elevadas, al principio no presté atención.

Las discusiones eran comunes, pero aquella comenzó a llamar la atención de varias personas.

Levanté la vista y a unos metros de distancia una mujer discutía con un hombre junto a una camioneta negra.

Ella parecía estar llorando.

Él parecía furioso.

No podía escuchar todo lo que decían, solo algunas palabras aisladas, algunos gritos y demasiado enojo.

—¡Déjame en paz!

La voz de la mujer resonó con claridad.

El hombre respondió algo que no alcancé a entender.

—No quiero seguir hablando contigo.

Durante unos segundos pensé que todo terminaría allí.

La mujer subió al vehículo y yo volví a concentrarme en mi teléfono.

Mi pantalla se iluminó.

Max: "Ya terminé voy para allá."

Una sonrisa apareció inmediatamente en mi rostro.

Guardé el teléfono.

Me puse de pie.

—¡Cuidado!

Alguien gritó, no supe quién.

Escuché mi nombre.

—¡Emma!

La voz de Max.

Instintivamente giré la cabeza.

Lo vi saliendo por las puertas principales del hospital.

Corría hacia mí.

Y durante una fracción de segundo sonreí.

Porque siempre sonreía cuando lo veía.

Fue la última vez que recuerdo haber sonreído.

Una camioneta perdió el control, todo ocurrió demasiado rápido, demasiado.

Escuché los frenos, escuché gritos.

Intenté apartarme.

Pero mi cuerpo reaccionó tarde.

Sentí el impacto y el aire desapareció de mis pulmones el mundo giró violentamente y luego mi cabeza golpeó el suelo.

El dolor fue insoportable.

Un destello blanco atravesó mi visión.

Intenté respirar.

Intenté incorporarme.

Intenté entender qué había ocurrido.

Pero los sonidos comenzaron a alejarse.

Como si estuvieran ocurriendo debajo del agua.

La última imagen que recuerdo fue la de Max llegando hasta mí.

Su rostro estaba completamente desencajado.

Nunca lo había visto así, después todo se volvió negro.



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En el texto hay: decepciones, cliche, amor_y_maltrato

Editado: 01.06.2026

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