Existen veces en las que uno toma decisiones demasiado precipitadas, que inevitablemente terminaran en problemas. Y solo hasta entonces te das cuenta que realmente debiste haber pensado al menos cinco minutos antes de actuar.
Y esta, por desgracia para mí, era una de esas veces,sin ninguna duda, aunque todavía no sabía todo lo que estaba por llegar.
-¿Estás segura de que nadie se va a dar cuenta?-pregunto cris de pronto.
-Claro que si, las habitaciones de alrededor son compartidas también-afirme- aunque no estoy segura de que sean mixtas.
Hice una nota mental para recordar averiguarlo más tarde y poder calmarme un poco de este asunto.
Además, esa era por mucho, la menor de mis preocupaciones en estos momentos.
-¿Y los gastos?- replicó con una mueca en la cara- Todavía tenemos que ver la comida y la estancia,porque yo todavía estoy pagando mi habitación.
-Y mi padre esta, aunque en realidad solo paga mi alojamiento, del otro cuarto no lo paga nadie, porque supuestamente no vive "nadie" ahí.
Respondí mientras hacía comillas al aire y volteaba a ver a Cris para verlo a la cara.
-¿Entonces el plan es que yo pague mi habitación y tu esta?
-Sí, creo que si- contesté- pero también que nosotros compartamos el mismo departamento.
Aunque ahora que lo pensaba, en mi cabeza sonaba mucho más lógico que cuando lo dije.
El plan era fácil, Cris pagaba su habitación cada mes para que la escuela creyera que seguía viviendo ahí, pero en realidad no, estaríamos viviendo en el departamento que me asignaron a mí.
Era una idea muy tonta y más aún, un desperdicio de dinero y tiempo innecesario, sin embargo por alguna extraña razón en ese momento me pareció una idea fantástica.
-¿Estás segura de que la habitación no es de nadie?
Preguntó todavía con algo de duda en sus ojos, sin embargo, cuando yo decía algo, era porque realmente iba en serio.
-Sí, cuando ingrese fui a preguntar si me asignarían una compañera de piso y la secretaria me dijo que no- explique- al parecer no les gusta mucho el departamento compartido, a pesar de que tenga cocina, prefieren tener su propio espacio aun que se resuma en nueve metros cuadrados y tener que comer de la cafetería por alguna razón.
Contemple un momento su rostro mientras se carcajeaba sin sentido sobre lo que recién acababa de decirle.
-Además, ya habíamos hablado de esto, y tú ya habías aceptado, Cris.
Dije mientras intentaba mirarlo y mantenerme seria al mismo tiempo, pero para estos momentos ya empezaba a contagiarme de su risa.
-Esta bien, creo que me quede sin excusas- agrego- ahora vuelvo, esuero no tardarme mucho, voy por mis cosas.
Suspiro derrotado antes de tomar sus llaves y acercarse a la puerta.
-Si que eres toda una maravilla.
Susurro antes de salir de la habitación y dejarme ahora si completamente sola.
Observe el pequeño departamento, dos habitaciones tan pequeñas que apenas y caben las camas, solo con el espacio suficiente para pasar. Cada una tenía una pequeña ventana por la que se colaba el sol que empezaba a ocultarse.
La pintura de las paredes que empezaba a verse algo vieja e incluso se podía ver como empezaba a caerse, la cocina, una cocina diminuta.
Tenía una estufa que podría haber jurado que era de los 80', un refrigerador de segunda mano y una mesa con dos sillas desgastadas por el tiempo y el uso, eso era todo, no había más.
Ni repisas, ni closets, o incluso focos que no estuvieran fundidos.
Y sin embargo, este lugar lograba transmitirme una paz instantánea, no solo por cómo era, si no, que ahora sabía que no estaría sola, lo cual me aliviaba mucho más de lo que quería.
Apesar de que Cris no quería, el estaría conmigo y formaría parte de mis próximos años.
Editado: 13.07.2026