¿y si mi destino es una película?

y ¿Ahora que le pasa?

CHRIST

Se la ve realmente agotada, claro que la culpa es suya, si hubiese hecho caso desde un principio lo que la he dicho ahora mismo estaríamos en la posada de Jeffrey disfrutando de uno de sus guisos después de habernos dado un baño caliente, pero no, tenía que ir andando en ropa interior durante todo este tiempo, y claro, no iba a permitir que se pasease en cueros por el camino principal, por eso hemos tardado más del doble en llegar.

Pensaba que iba a rendirse antes, pero no lo ha hecho hasta que ha llegado aquí, aunque dudo que se haya rendido, yo creo que solo está cogiendo carrerilla.

Le ofrezco mi mano para poder subirla al caballo y llegar lo antes posible a la posada, así podré echarle la capa por los hombros y no la verá todo el mundo con esa ropa interior que lleva, además necesito que se tape, me lleva volviendo loco todo el día y lo peor es que creo que a mis guerreros también, y eso no sé porque me enfurece.

No ha dicho nada desde que nos hemos puesto en camino y lo cierto es que me preocupa, no es que no se agradezca que se calle un poco, no deja de hablar además cuando lo hace en ese idioma que no entiendo es muy graciosa a la vez de desquiciante.

  • ¿Estás bien? – porque algo tengo que preguntar.
  • Eh. Si fenomenal

No me lo creo, pero tampoco voy a insistir demasiado, aunque debo admitir que me tiene intrigado, iba bien todo el camino hasta que hemos llegado al pueblo, a lo mejor alguien le ha dicho algo grosero, cosa que no me extrañaría, llevo todo el día diciéndole que se vista y no me ha hecho ni caso.

Acabamos de llegar a la posada de Jeffrey, ya nos tiene las habitaciones preparadas, le he dicho a Tom que se acercara para aligerar un poco. Le pido que por favor se quede con la capa puesta y sorprendentemente me hace caso. Está muy rara, definitivamente algo ha pasado y no me he dado cuenta.

  • Subamos a lavarnos y nos vemos en un rato abajo, ¿Te parece?
  • De acuerdo - ¿ya? ¿No me va a decir nada más? ¿No me va a insultar? - ¿Puedes darme ese vestido que llevabas antes para mí?

¡Ahí esta! Alguien la ha dicho algo.

  • Por supuesto – saco el vestido de la alforja y se lo tiendo.
  • Gracias.

Su habitación está justo enfrente de la mía, no pienso perderla de vista ni un solo minuto. Si alguien le ha dicho algo también podría venir para poder propasarse con ella.

Cuando escucho la puerta abrirse salgo de mi habitación como si de una coincidencia se tratase, cosa que es mentira ya que llevo más de 10 minutos esperando detrás de la puerta como si fuese un muchacho intentando coincidir con su amada. Me quedo con la boca abierta cuando la veo, está preciosa con ese vestido, no es que en paños menores estuviese fea, ni mucho menos, pero eso me gustaría en la intimidad, no paseándose por todo mi clan.

El vestido es verde y le resalta los ojos que son del mismo color, lleva la melena larga y suelta, todavía la tiene un poco mojada del baño y las gotas le mojan el vestido que hace que se le pegue al cuerpo. Desde que la he visto me parecía una mujer muy guapa, pero ahora, así, vestida como una dama está preciosa, es una de las mujeres más hermosas que he conocido.

Bajamos a cenar y sigue igual de callada, algo le está pasando por la cabeza, se la nota pensativa y observa todo con mucha atención. Los platos, la comida, a la gente, huele todo. Es como si fuera la primera vez que lo ve, como si nunca hubiese estado en una posada y además hace preguntas muy extrañas.

Hemos estado hablando sobre mi clan, sobre los pueblos que hay alrededor del castillo, sobre cuantas personas pertenecen al clan. Tom no se fía demasiado, dice que hace demasiadas preguntas y además es inglesa, lo que hace desconfiar más todavía, podría ser una espía.

  • ¿De dónde viene tu nombre? – le pregunto ya que no he conseguido sacarle ninguna información sobre su procedencia y a donde nos dirigimos.
  • Mis padres, digamos que no se han preocupado mucho de mí. Nací fruto de una noche loca de celebración y ninguno de los dos tenía intención de tener un hijo, era demasiado problema para sus profesiones. Mi padre no hablaba español, por lo que entre ellos lo hacían en inglés y se referían a mí como Baby. “La Baby ya ha terminado las clases te la tienes que llevar”, “tengo trabajo en el extranjero te mando a la Baby” y al final me acostumbré tanto que me quedé con ese nombre

No entiendo prácticamente nada de lo que había contado, ¿Cómo una madre no se hacía cargo de su hija? ¿Porque enviaba a la niña para que la cuidara su padre? ¿Qué clase de gente es esa?

Cuando termina de cenar se disculpa diciendo que está muy cansada y se retira a su habitación, en un principio he pensado subir con ella, pero prefiero quedarme y hablar con mis hombres para saber que opinan.

  • Es una mujer muy rara – dice Tom – No me fio demasiado de ella.
  • Además no olvides las cosas tan extrañas que lleva en la alforja, parecen cosa de brujería ¿le has preguntado para que sirven todos esos cachivaches?
  • No, no me ha dado tiempo. Es la primera vez que hablo con ella sin pelearnos, gritarnos e insultarnos
  • Yo creo que deberíamos dejarla descansar y mañana interrogarla antes de seguir camino. No podemos lanzarnos a la aventura sin saber quién es, ni a donde se dirige. – nos dice Alain que parece el más sensato de todos.




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