Acabo de llegar a mi habitación, tengo que despejar la cabeza y pensar con coherencia. No tengo un CI de 150 para dejarme llevar por fantasías de viajes en el tiempo y estupideces varias. Por Dios, que es el siglo XXI. Esto tiene que tener una explicación lógica.
Busco por todos los rincones de la estancia. La verdad es que no sé lo que busco, enchufes, cámaras, micrófonos ¡Yo que sé! Algo que me demuestre que no estoy loca y que sigo en el siglo XXI con una panda de colgados jugando a ser guerreros escoceses. No soy yo la que estoy como una cabra.
Estoy muy cansada, discutir con ese Madelman es agotador, sin contar que llevo prácticamente todo el día andando por el monte, todavía me duele la espalda de haber dormido sobre las piedras de ese acantilado, y además he presenciado como un grupo de energúmenos se peleaban a puñetazos y espadazos y me ha pasado una flecha al lado de mi cabeza.
Lo mejor que puedo hacer es dormir y mañana seguro que encuentro el significado de todo esto, será cualquier tontería.
La cama es un poco blanda, el colchón es más bien una sábana rellena de plumas, pero estoy tan cansada que no tardo en quedarme dormida.
Me despierta un rayo de luz que entra por una rendija de la ventana. Anoche hacía mucho calor y abrí un poco para que entrara el aire del exterior. He dormido como una marmota, hacía tiempo que no dormía tanto. Me cuesta darme cuenta de donde estoy y al ver la habitación todo me vuelve a la cabeza.
Miro alrededor en busca de un interruptor para encender la luz, un teléfono para poder llamar a recepción o un enchufe para cargar el móvil. Una vez leí que cuando se está muy cansado la mente te puede jugar malas pasadas y se pueden tener alucinaciones, seguro que eso es lo que me pasó ayer, ese idiota me puso tan nerviosa y estaba tan cansada que mi cerebro se pensó que estaba realmente en la Edad Media.
Vuelvo a hacer una revisión minuciosa de la habitación y no hay ni rastro de electricidad en ningún sitio. Realmente han bordado la vida de la Edad Media en este lugar.
Miro el vestido que me puse anoche para bajar a cenar y dudo en si ponérmelo o vestirme con mi ropa. ¿Y si me pongo el vestido y el mercadillo ha terminado y hago un ridículo tremendo? Mejor me pongo mi ropa aunque a esta gente le escandalice, me da exactamente lo mismo.
Me visto con unos pantalones cargo y un jersey ancho para que el idiota del Madelman no me vuelva a decir que voy en ropa interior y me siento en la cama, tengo que pensar. Voy a hablar muy en serio con ese hombre, mi salud mental está en juego, necesito salir de aquí ya ¿Pero si es verdad lo que me dijo ayer y estamos realmente en el siglo XIII? Tienes que pensar Laura, tienes que tener un plan B.
Como soy una persona coherente y muy estructurada y sé que en cuanto me encuentre con el payaso de las hamburguesas me va a volver a poner de los nervios decido analizar mis opciones.
Opción 1 “Esta gente está como un cencerro” o “son una secta” o “se toman muy en serio esto de las ferias medievales”. Entonces tengo que actuar con total normalidad, bajar a desayunar, dar las gracias y marcharme en busca de un medio de transporte que me aleje lo máximo de esta gente y llegar a casa lo antes posible.
Opción 2. “Que haya viajado en el tiempo y me encuentre en la Escocia de 1297” cosa que es totalmente absurda, entonces tengo un gran problema, porque no sé cómo he llegado aquí, por tanto no sé cómo salir de aquí. Pongamos que es cierto, Arghhh, esto es ridículo, vale deja de discutir contigo misma. Has viajado y punto. Tengo que tener cuidado y no llamar la atención a la mínima de cambio esta gente va a acusarte de loca o peor aún de bruja, por tanto a la menor duda de ser cierta esta opción actúas como una damisela en apuros.
Opción 3. “Que me haya dado un golpe en la cabeza y debido al trauma me creo que estoy en Escocia y en la Edad Media”. La opción más coherente de todas y la más normal, vale, entonces tengo que conseguir que me lleven a un hospital y me hagan pruebas. No me quedará más remedio que llamar a mis padres, ellos podrán ayudarme. No todo el mundo tiene un padre neurocirujano para ayudarte en estos casos.
Bien, entonces ahora vas a bajar ahí Baby, como una buena niña y vas a descubrir de una vez por todas que coño te ha pasado y vas a intentar solucionarlo. No eres superdotada y tienes memoria fotográfica para ahora venirte abajo por una tontería como esta. Además, quizás todo esto haya sido un efecto post traumático debido a la muerte de la abuela.
Me recojo el pelo en una coleta, termino de recoger mis cosas y bajo al salón a descubrir mi realidad, seguro que hoy lo veo todo de otra manera.
Cuando voy a empezar a bajar las escaleras escucho una voz a mi espalda.
¡Joder que susto! ¿De dónde ha salido el Madelman?