CHRIST
Estoy en una lucha con Alain cuando escucho demasiado jaleo, me doy la vuelta y veo que todos los hombres han dejado de luchar, todos tienen la vista fija en un punto ¿Qué hace esta mujer en mitad de un entrenamiento? ¿No se da cuenta de lo peligroso que es? Suelto la espada y salgo corriendo donde está, espero que ningún inútil la de sin darse cuenta y la hiera. La grito para que salga del patio, pero que puedo esperar, es Baby, no me hace ni caso y sigue gritándome e insultándome.
Me tendría que molestar que me insultara delante de todos mis hombres, pero tengo que reconocer que me excita mucho verla enfadada y hablándome en todos los idiomas que conoce. Ha debido de enterarse que le he prohibido a Henry ir a su consulta para que le vea las almorranas. ¡Por Dios! ¿Se han vuelto locos todos estos hombres? ¿Cómo le va a enseñar a Baby el culo lleno de pelos y con esos bultos que le sobresalen? No, no lo puedo permitir.
Mi pequeña arpía viene con los puños cerrados, tengo que tener cuidado porque al menor descuido me arrea un puñetazo. Está preciosa con la cara arrebolada, el ceño fruncido y los rizos alborotados. Esta mujer me vuelve loco y me convierte en un idiota.
Ahora mismo la tengo delante, enfrentándose a mí sin achantarse, me la echo al hombro para sacarla de aquí, los hombres han hecho un corro para no perderse el espectáculo, ya hablaré con ellos luego. Parece una comadreja, no deja de moverse y de darme patadas y puñetazos. Sin pensármelo dos veces la doy una nalgada para que se esté quieta, aunque para lo único que sirve es para empezar a decir todo tipo de palabrotas en diferentes idiomas, que bien suena el gaélico en su boca, porque sí mi pequeña arpía ha aprendido un montón de palabrotas en escocés que los traidores de mis amigos le han enseñado para tener más variedad a la hora de insultarme.
Si el espectáculo que estamos dando no es suficiente, aparecen mi padre y William ¿Cuándo ha llegado Wallas? Y claro, no pueden evitar reírse de nosotros, a este paso se va a correr la voz y va a aparecer todo el clan. Cuando creo que ya se va a acabar el numerito, mi preciosa arpía levanta la cabeza y comienza a darle consejos a Henry para aliviar sus molestias y como no, le dice que pase por su consulta para que se las revise ¿Esta mujer piensa verle las partes nobles a todos mis hombres?
Entro en el castillo y en un recodo escondido de la vista de todos la bajo y la acorralo contra la pared, debería castigarla por lo que ha hecho, creo que tengo que hacerme respetar, pero claro, eso no es lo que me pide el cuerpo, lo que quiero es besarla hasta agotarme, la beso, con rabia, con pasión y con ganas de llevarla a mi alcoba y hacerla mía por horas, pero mi arpía hace lo que en otras ocasiones, cuando el beso se termina se baja de mi regazo y como si no hubiese pasado nada se marcha.
Estoy en el despacho con William y mi padre, Wallas trae noticias sobre los ingleses. Sus fuentes han confirmado que los ingleses se están preparando para invadir Escocia, al parecer a mediados de julio van a entrar en el país y todo indica que el campamento se va a montar en la llanura.
Lo que pretende hacer William es una locura, por muchos aliados que encontremos en los otros clanes no creo que consigamos ser más de dos mil guerreros y los ingleses mínimo traerán diez o quince mil soldados, luchar con esa diferencia en campo abierto es una matanza, no tenemos nada que hacer. Solo podemos planear una emboscada, en el bosque tenemos más posibilidades que a campo abierto.
Es cierto, si no nos defendemos acabaremos sometidos. Si queremos la independencia de Inglaterra lo único que podemos hacer es luchar y conseguir que Robert Bruce suba al trono. Todo esto no lo hacemos por nosotros, lo hacemos por Escocia. Robert es el sobrino del antiguo rey de Escocia que al no tener descendencia la corona le corresponde a él, pero por unos acontecimientos fue a recaer al Rey de Inglaterra. Ahora que ha muerto la corona escocesa se disputa entre Robert y su primo.
Después de hablar con mi padre y con Wallas salgo a buscar a mi pequeña bruja, no la encuentro por ningún lado, no está en el castillo ni en la consulta ni en casa de Margot ¿Dónde se ha metido esta mujer? Me pongo nervioso, a lo mejor me he pasado y ha decidido irse. No, en el fondo creo que a mi pequeña arpía estas discusiones le gustan tanto como a mí. Habrá ido a casa de alguna de las mujeres embarazadas o a visitar a algún anciano que no puede moverse de la cama.
A la hora de la cena tampoco la veo. Ahora sí que me estoy empezando a preocupar, le pregunto a Lorraine si la ha visto y me dice que está en su alcoba, ha pedido que le suban algo de cenar porque no se encuentra bien. Me gustaría subir a verla pero mejor dejarla descansar. Por supuesto me he cerciorado que no la ocurra nada grave y Lorraine me ha echado una charla sobre que las mujeres hay veces que se ponen triste o débiles en los días de sangrado.