Ya no hay silencio

Amar sin palabras

Nunca dije que te amaba,
pero cada mañana te preparaba el café,
con dos de azúcar,
para endulzarte el mundo.

Nunca dije que te amaba,
pero cocinaba lo que más te gustaba,
solo para verte iluminado.

Nunca dije que te amaba,
pero esperaba tu regreso a casa,
observando la puerta, ilusionada.

Nunca dije que te amaba,
pero todos sabían
a quién pertenecía mi admiración.

Nunca dije que te amaba,
pero cuando el mundo era un caos,
eran tus brazos
donde yo me refugiaba.

Nunca dije que te amaba con palabras,
pero siempre intenté
decírtelo con el alma.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.