Sé que ella no tuvo la culpa,
tú decidiste cambiar el rumbo,
sin pensar que romperías
todo nuestro mundo.
Elegiste a alguien diferente
para ser parte de tu presente,
alguien más complaciente.
Pero pronto llegó la verdad:
para ella solo fuiste un juego más,
y regresaste a mí
huyendo de tu soledad.