Amaba nuestro reino y su castillo,
caminar contigo por el gran pasillo.
Disfrutaba perderme en nuestro arte,
tanto, que no noté que ya no eras parte.
Decidiste explorar y conquistar,
a una nueva reina a la cual poder amar.
Ya no había más historias que contar,
la sentencia la dictaste sin mirar atrás.
Y ahora veo cómo todo el reino arde,
cómo las murallas caen y se parten,
cómo mi amor intenta refugiarse,
pero llegó el momento de dejarlo y marcharse.