Por favor, te lo suplico,
no quiero decirte adiós.
Pero no sé pedir perdón,
jamás abrí mi corazón.
No entiendo qué te lastimó.
Amé como vi amar en casa,
con silencios, con puertas cerradas,
sin saber que eso también lastimaba.
No sé por qué te vas.
¿Acaso fallé sin más?
¿Por qué no te quedas a conversar
o has decidido ya no regresar?