Noche tras noche,
vuelves a mi mente.
A veces eres un recuerdo alegre,
a veces un tornado que arrasa con todo.
A veces tomas mi mano
y me llevas hasta la esquina
donde está esa casa azul,
la que un día dijimos que sería nuestra.
A veces me miras con decepción,
y me dejas en aquel paradero sin techo,
esperando el taxi
que me aleja de tu lado.
A veces estoy perdida en el universo
y recuerdo tu risa simple,
vibrando en cada espacio de mi cuerpo,
guiándome hacia mi salida.