Pronto nuestro árbol,
comenzó a cambiar.
Una tras una de sus hojas,
cedieron al cambio estacional.
Sus ramas se fragmentaron,
ya no podían sostener,
el peso de lo que fuimos.
Intenté salvarlas,
pero mi intención,
no fue suficiente.
Con un pesar en mi interior,
limpié alrededor.
No quería que los restos
de nuestro árbol,
afectaran todo mi jardín.