No mires atrás.
Te aferras a algo que ya no está.
Lo repites en tu cabeza sin cesar.
Prefieres vivir en el pasado
porque crees que no hay nada más.
La nostalgia te seduce
y dejas pasar una oportunidad.
Ya no mires atrás.
Ese ya no es tu lugar.
Es la hora de avanzar.
Camina con miedo,
pero vuelve a amar.