Ya no queda nada amor

capítulo 1

Bajaba y subía la ventanilla del coche. miraba con aburrimiento las calles de Buenos aires.  
_señorita, ¿podría dejar de hacer eso?, me pone nervioso y lo va a romper.  
_cállate, yo te pago¿ no? _le digo alzando los pies sobre el asiento. Además este coche es de mi familia.  
_lo siento señorita, solo me estaba asegurando de que no rompa nada.  
_ya, deja de demostrar lastima y apúrate que tengo millones de entrevistas por atender, necesito una secretaria, ya me cansa hacer todas las cosas yo misma.  
Carlos, mi chofer miro por la ventanilla. sabia que iba a decir algo para molestarme.  
_si dejaras de tratar tan mal a las secretarias, no estarías en este problema.  
le mire con los ojos cansados.  
_¿sabes que? _me levante y puse mis brazos sobre su asiento _cállate de una vez y conduce, no quiero que molestes.  
noto al chofer agarrar fuertemente el volante irritado 
_no se como puedo aguantarla tanto _el chofer susurra muy bajo pero con intenciones de que lo oigan _.ya no deberíamos discutir como dos criaturas, vos tenes 18 y yo 30. 
_lo que tengas que decir no me importa. 
En todo el camino nadie dijo nada. cuando por fin llego a mi empresa, no veo a nadie esperando fuera de mi oficina con esas tontas revistas. me acerco a Clarisa que esta arreglando unos papeles en su escritorio.  
_¿que paso que no hay nadie?. miles de veces te dije que publicaras el aviso _golpeo su escritorio mirándola de arriba hacia abajo con superioridad.  
_ya lo publique, todo como usted dijo _dice clarisa levantando los papeles que se habían caído cuando golpee su mesa.  
_¿y por que no hay nadie acá?. ya deberían estar esperando fuera de mi oficina desesperadas por trabajo.   
_debe ser porque ya se ha corrido el rumor de que usted es muy mala con los empleados, tal vez por eso nadie quiere venir _me dijo en un susurro casi imperceptible y esperando un regaño de mi parte.  
_no puede ser, esta es una gran empresa, muchos querrían trabajar acá.  
_desde que tus padres murieron mucha gente se fue, usted hizo que todos los empleados se fueran, ya nadie quiere trabajar acá  
_¡no me importa! _le grite echando los papeles que ella había juntado _quiero alguien en mi escritorio en 5 minutos. si no traes a nadie estas despedida _le dije girándome y entrando a mi oficina.  
cuando entre, observe la enorme pantalla que yacía en mi escritorio.   
malditos chupa sangre, no quieren trabajar, dije para mis adentros.  
moví todos los papeles hacia el cesto de basura estoy harta de trabajar aquí, si tan solo pudiera ir a la escuela de arte.  
mire el reloj de mi escritorio cansada, ya habían pasado 10 minutos y clarisa no me había avisado. me levante y camine hacia la puerta, pero antes de abrirla, esta se abrió provocando que mi nariz terminara contra ella.  
_eres- _la mire con desgana.  
_lo siento tanto, de verdad lo lamento. yo... _ella se callo y miro al suelo _hay alguien para la entrevista, pero-.  
_bueno ya, dile que pase. no m hagas perder tiempo.  
_pero-.  
_¡que te dije!, vete, si no quieres que ahora mismo te ponga en la calle.  
clarisa salió por la puerta temblando.  
después de unos segundos, escuche el golpe de alguien.  
_pase.  
_permiso, vengo para la entrevista.  
levante mis ojos y lo vi.  
_lo siento ¿tú eres?.  
_me llamo Jonathan Pérez, se que no es habitual que un hombre venga por el puesto, pero quiero que sepa que yo se trabajar mejor que una secretaria.  
lo miro y reparo en su ropa. lleva un suéter negro, Jeans azules y su pelo un poco desordenado.  
_no se confié de las apariencias, se que mi apariencia no le  convence, pero trabajo muy bien.  
no le digo nada y me levanto para salir, abro la puerta y no hay nadie mas.  
_perfecto, estará a prueba por una semana, si no hay nadie mas para el puesto, usted se lo queda _lo miro sin importancia _Deje su curriculum en la mesa, lo leeré mas tarde _ lo miro levantarse percatándome de la emoción en su rostro.  
_perfecto, no se va a arrepentir _me menciona ofreciéndome su mano.   
_le sugiero que conmigo no use ese gesto, gracias. ah y a las 7:00 am lo quiero aqui, mañana clarisa le mostrara donde debe estar, y si no sabe quien es clarisa, pregunte _le digo abriendo la puerta para que se vaya.  
_bueno _me dice emocionado y sale por la puerta para después saludar a clarisa.  
cuando veo la imagen de Jonathan difumarse me acerco a Clarisa.  
_lo lamento, trate de avisarle, pero usted-.  
_listo, no te regañare, hiciste lo correcto, pero la próxima necesito que seas mas responsable y me digas todo, ¿entendido?.  
_esta bien, señorita Isabela, no pasara de nuevo.  
le asentí y entre de nuevo a mi oficina.   
el resto del día fue muy ajetreado, hoy trabajaría hasta tarde.   
dieron las ocho de la noche y una llamada interrumpió mi calma.  
_Isabela, estaba pensando en algo.  
_ah, eres tu Ema ¿hay una fiesta verdad?.  
_si, en el club Apple , necesito que te arregles y vengas a mi casa muy rápido.   
al llegar al club vi a la multitud que esperaba en la puerta. le hice señas al vigilante quien me hizo caso al instante.   
_ya sabes que hacer _le dije entregándole el dinero. el vigilante miro a su alrededor y puso lo que le había dado en su bolsillo.  
_entren _nos menciono apartando a la gente.  
_esto es increíble, mira este lugar. he esperado toda la semana para venir aquí contigo.  
yo asentí sin importancia, Ema era mi amiga por interés, su familia no era tan rica como la mía.  
_no puedo creer que nos dejen entrar.  
_ya sabes, el dinero logra todo, hasta lo imposible. teniendo dieciocho nos dejaron entrar.  
_menos el amor _me dijo ella a lo cual asentí sin gana.  
a lo lejos vi a un chico bastante guapo, vestía una chaqueta negra de cuero y unos Jeans oscuros. mire a Ema y le señale con el cigarro.  
arroje mi cigarro al piso y lo pise, le hice señas a Ema para que escondiera el suyo.  
caminamos entre la multitud con los pasos apresurados. arregle mi remera haciéndola mas escotada.  
_disculpa ¿tienes un cigarro? _le pregunte coqueta.  
el me miro descaradamente y se detuvo en mis pechos.  
_claro _saco un cigarro de una cajetilla y me lo entrego _si quieren pueden venir con nosotros _me señalo una mesa atestaba de personas. yo le asentí y caminamos siguiéndole el paso.  
_que tenemos aquí _escuche una voz ronca a mis espaldas. me di la vuelta y no creí lo que mis ojos estaban viendo  


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Dalia darlet

#17943 en Novela romántica

En el texto hay: amoreneltrabajo, amor, amor adolecente

Editado: 24.04.2019

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