Yildizim está bien no estar bien

Capítulo 10 ~ Sayin, ¿Por qué tú?

  • ¿Lo prometes?
  • Lo prometo, Sayin.

Promesas, sueños, metas que cumplir y todo eso desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Había prometido no dejarme sola pero aun así lo hizo, dañándome aún más con su ausencia, quería que le prometiera que cumpliría aquel último deseo aun sabiendo que él no había cumplido su promesa, dijo que no me dejaría nunca sola que siempre me llevaría con él, sin embargo, fue mentira porque se fue y no me llevo con él, siempre me dijo que no podría vivir sin mi ausencia y como un cobarde se fue antes que yo, dejándome a mi ese sufrimiento que el tanto temía y aun así no lo odio, porque a pesar de todo entendí sus razones.

Siempre se la pasaba prometiéndome cosas y yo siempre le creía porque siempre las cumplía jamás creí que no llegaría a cumplir una, creí que las cumpliría todas y no fue así, desde entonces las promesas no valen nada para mí.

 

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Años atrás

Bahadir: héroe, valiente

Dana

Él dijo que llegaría en 45 minutos a mi casa y ya tardo demasiado ha pasado ya más de una hora y no hay nada sobre él ni siquiera un mensaje, le he llamado y no responde, vuelvo a intentar y al tercer timbre contesta, sin dejar hablar a la otra persona comienzo a reclamarle

  • Sayin, dijiste que llegarías en 45 minutos y aun no llegas, eres un impuntual nunca cambiaras eso, ¿cierto? ¿Te falta mucho?  ¿Por dónde vienes?

Todo es silencio, no responde, solo escucho un sollozo del otro lado.

  • ¿Sayin estas bien?, ¿estas llorando?, ¿Qué pasa?, responde me estas asustando Bahadir— digo desesperada, existe un silencio nuevamente y la otra persona comienza a hablar y mi angustia aumenta cuando la voz que escucho no es la que esperaba que respondiera, esta era una voz femenina que se me hacía muy conocida.
  • Querida, soy yo la madre de Bahadir — existe un silencio y se escuchan otra vez los sollozos, eso me indica que algo malo paso.
  • ¿Qué está pasando? ¿Por qué me responde usted y no su hijo? ¿Bahadir está bien?
  • No, le han disparado, en estos momentos está en quirófano. — esta vez el silencio fue de mi parte, estaba asimilando las cosas, esto no podía estar pasando.
  • Va estar bien, ¿verdad?
  • Eso espero, aun no nos han dicho nada, solo nos llamaron y nos avisaron lo que había pasado y en qué hospital estaba.
  • Entiendo, en unos minutos estoy ahí con ustedes.
  • No, es mejor que te quedes en casa, no es bueno que salgas sola de noche.

Ella tenía razón, tendría que tomar un taxi, porque mi padre me dirá que está ocupado y que tardara en llegar a casa, además dirá que no quiere regresar ahí, que, porque no quiere ver a mamá, la cual está de viaje y tampoco podrá llevarme, como siempre estoy sola por lo que no es buena idea salir, aun así, eso no es algo que me detendrá.

  • Lo sé, pero él es mi mejor amigo y quiero estar ahí con él y no importa lo que diga yo iré a pesar de que me ponga en riesgo. – le respondí, mientras que me ponía mis zapatos, al final no le quedó de otra que darme el nombre del hospital. El taxi tardaría así que mientras pedía uno, comenzó a caminar finalmente cuando conseguí uno le di una dirección que estaba un poco más delante de mi casa calcule la distancia y el tiempo así que si comienzo a correr llegare ahí justo cuando el taxi llegue y fue lo que hice corrí y corrí, lo único que tenía en mente era que tenía que llegar rápido. Dicen que todo es mental bueno pues quizás y si es cierto después de tanto tiempo corrí demasiado en tan pocos minutos sin darme cuenta.

Cuando llego el taxi le di la dirección y le pedí de favor que fuera lo más rápido posible.

Al llegar fui a la sala de espera y ahí sentada vi a la madre de mi mejor amigo, estaba con su esposo, ambos no dejaban de llorar por lo que supe que aún no había noticias.

  • Dana, llegaste, ¿estás bien? — pregunta la señora al verme, yo asiento y después le doy un abrazo.
  • ¿Ya hay alguna noticia?
  • No querida aún no.
  • Y ¿qué paso exactamente? — pregunto separándome.
  • Bueno él iba a tu casa, como ya sabíamos, llego a una tienda y lo que nos dijeron los oficiales es que él estaba en la parte de atrás cuando otros dos jóvenes entraron, al parecer el dueño les debía dinero o algo así, su hija que estaba en ese momento atendiendo les dijo que no estaba y que se retiraran pero entonces ellos sacaron un arma y le apuntaron a la chica — la señora comenzaba a llorar, se detuvo y luego siguió — para ese momento Bahadir ya estaba adelante pero sin que notaran su presencia y justo cuando el chico presiono el gatillo él se atravesó recibiendo el impacto. — la mujer ya no pudo seguir porque comenzó nuevamente a llorar mientras que yo la abrazaba y le decía que todo estaría bien.

       — ¿Ustedes son los familiares del joven Bahadir? — pregunta el doctor

       — Si, somos sus padres, ¿Cómo está mi hijo? — dice su padre

        — Bueno el peligro ya ha pasado, tuvimos algunas complicaciones en el quirófano, pero su hijo está fuera de riesgo. — en ese momento mi preocupación disminuía y una sonrisa se puso en mi rostro

         — ¿podemos verlo? — pregunte.

         — Bueno la recomendación es que descanse, pero el mismo ha insistido en que necesita verlos, así que hare una excepción y dejare que pasen por uno minutos.

          — Gracias doctor. — dice su madre

Seguimos al doctor quien nos indica la habitación, al entrar veo a mi mejor amigo en una camilla, sus ojos estaban cerrados, pero los abrió al instante en el que entramos, el doctor nos dejó a solas, sus padres se acercaron a él, diciéndole que como estaba y si necesitaba algo, mientras que el solo les respondía que se encontraba bien y solo sonreía, aunque su sonrisa era cansada, creo que si necesitaba descansar.




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