Yildizim está bien no estar bien

Capítulo 24~ Fiestas navideñas

Es 24 de diciembre y me encuentro en mi cuarto guardando algunos regalos que tengo para algunas personas, dejando solamente uno sobre mi escritorio, pues ese regalo es especialmente para Peter a quien al menos hoy no lo mirare.

Al principio la idea había sido en que me quedaría en casa como la mayoría de las veces, luego el me invito a su casa y aunque no quería muy bien acepte al final, sin embargo, no fue la única invitación que recibí, pues este año mi tía también vendrá a pasar Navidad en Londres por lo que me ha pedido que vaya con ellos, cosa a la que no me pude negar pues hace mucho que no la veo y para ser sincera la he extrañado demasiado y sobre todo que nunca le podría decir que no porque es una de las personas que aprecio mucho, que siempre ha estado ahí para mí y que a pesar de la distancia siempre ha tratado de estar al pendiente de mi la mayoría del tiempo.

Tomo mi pequeña mochila y mi teléfono cuando recibo un mensaje de mi tía diciéndome que ha llegado por mí, así que rápidamente bajo las escaleras y antes de salir me aseguro de dejarle agua y comida a Cato quien baja conmigo las escaleras.

  • ¿Cómo ha estado mi sobrina favorita? —dice con entusiasmo al subirme al carro.
  • Bien y ¿tu? —dijo feliz de por fin verla después de tanto tiempo.
  • Bien igual ¿y Cato como esta?
  • Bien justo se quedó comiendo— le digo mientras que comienza a manejar — ¿y John como esta?
  • O ya está bien grande, se ha quedado con tus abuelos y con Jerry, cuando me hablaste apenas iba a comenzar a comer así que Jerry se quedó para darle de comer en lo que yo venía por ti.
  • Y —digo buscando la manera de preguntar—¿Robert ya llego?
  • No aun no llegan, van a llegar un poco más tarde pues primero fueron con sus abuelos maternos.
  • Entiendo. —digo sin más observando el paisaje a mi alrededor.
  • ¿Qué tal la escuela?
  • Va todo bien, en lo que cabe, justo y me metí a un club de danza.
  • ¿en serio? Eso es genial, me alegra mucho que estés retomando eso y ¿No han hecho algún evento?
  • No, solo lo hacemos como para relajarnos como hobby, entrar a concursos o hacer algún evento es de más preparación y además que, aunque al inicio era la idea se decidió que no porque es el último año de la mayoría de los que estamos por lo que estamos un poco más enfocados en pasar las materias.
  • Claro entiendo y ¿Qué has pensado sobre lo de la universidad?
  • Aun no lo sé, he estado viendo algunas carreras, sin embargo, nada me llama la atención.
  • Bien, no te presiones igual, puedes tomarte un año y pensar mejor las cosas, sabes que al menos mi apoyo siempre lo tendrás para lo que quieras hacer, por ahora puedes solo disfrutar de tu último año.
  • Vale. — dije con una sonrisa, con ella era diferente porque como lo mencioné antes ella solía preocuparse más por mí y aunque siempre me preguntaba por lo académico cosa que a veces sentía como sofocante sabía que era porque se preocupaba por mi futuro y apreciaba mucho eso, además me demostraba más su apoyo que a como lo hacían mis padres, con ella era más fácil de conversar.
  • ¿Del corazón cómo andamos? —dice haciéndome reír.
  • ¿Por qué la pregunta?
  • Porque te conozco y sé que hay algo diferente, se te ve como más feliz que de costumbre, no lo sé algo me dice que es por eso.
  • Solo estoy feliz de ver a mi tía favorita.
  • Aja. —dice riendo.
  • Bien, tienes razón.
  • Lo sabía —dice victoriosa— cuéntame, te escucho.
  • ¿Prometes no decir nada a nadie? — no quería ocultar a Peter, sin embargo, él estaba en un lado de mi vida en donde todo era felicidad y no quería que mi padre o su familia lo arruinaran.
  • LO PROMETO. —dice levantando su mano en forma de juramento.
  • Bien, se llama Peter, es un chico de mi escuela, nos comenzamos hablar por un proyecto y aunque al principio me caía mal, conforme fui pasando tiempo con él, me di cuenta que no era tan malo como creía y el sentimiento fue cambiando. —comienzo a platicarle con una sonrisa— es muy atento conmigo y siempre me hace reír, es un gran chico de verdad.
  • Si te hace feliz, está muy bien es lo que me importa, que te quiera, te cuide y te haga feliz.
  • En ese caso no tienes de que preocuparte porque realmente lo hace. —digo recordando cada vez que Peter ha estado para mí. — vas a ver que te caerá muy bien.
  • Entonces espero conocerlo pronto. —dice cuando finalmente llegamos a nuestro destino, la casa de mis abuelos.

Ambas nos bajamos del coche, tomo mi mochila una vez más y cierro la puerta para comenzar a caminar hacia la entrada, mientras ella va delante de mí y es quien abre la puerta, dejándome pasar a la casa que hace tanto no visitaba y de alguna forma extrañaba. Me adentro más en la casa, siguiendo hasta la cocina en donde escucho las voces.

  • ¡¡Dana!! —grita mi tío Jerry al verme, acercándose para darme un abrazo.
  • Hola—digo correspondiendo a su abrazo.
  • Pero que grande estas, hace mucho que no te veíamos.
  • Lo sé, me han abandonado. —digo en broma.
  • Y tú a nosotros. —dice mi abuelo quien también se acerca para saludarme con un abrazo.
  • Lo siento, estuve un poco ocupada con la escuela. —miento un poco, porque la realidad era que no iba tan seguido para no encontrarme con mi padre. —los he extrañado igual. —les digo acercándome a mi abuela para saludarla también y luego fijar mi mirada en el pequeño de dos años que está sentado en una periquera, quien está muy atento a lo que hago —que grande esta este niño. —digo cargándolo —y muy pesado también. —digo riendo.
  • Claro, ha crecido demasiado desde la última vez que lo cargaste, cuando lo hiciste era un bebe todavía. —dice mi tío.
  • Ahora es un pequeño que se la pasa corriendo por toda la casa y tomando todo lo que ve.
  • Eres un pequeño muy travieso. —le digo al pequeño que está en mis brazos.
  • Igual que la prima, cuando era una bebe.
  • No sabía que tenías sobrinas Jerry. —digo bromeando como siempre lo hacía con ellos.
  • Oye John—le habla su padre—¿te acuerdas quien es ella?
  • Kuzen Dana—(Prima Dana)—dice el pequeño viéndome, mientras que yo me quedo asombrada por lo que escuche.
  • Ya sabe hablar—digo emocionada— realmente haz crecido mucho pequeño John.




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