Yisus: El Caso De La Mansión Blackwood.

Capítulo 16: El Hijo del Tiempo.

La aparición del niño con los ojos de Alistair Blackwood nos dejó paralizados. Eleanor cayó de rodillas, con lágrimas recorriendo su rostro. "—¿Alexander?—" susurró nuevamente, como si temiera que la visión se desvaneciera.

El niño sonrió, y fue una sonrisa que conocía demasiado bien—la misma sonrisa de Alistair que había visto en las fotografías. "—No exactamente, madre—" dijo con una voz que sonaba antigua para su cuerpo juvenil— "—Soy lo que su Alexander habría sido... en otro tiempo—."

Silas, el verdadero Silas, dio un paso al frente. Su rostro mostraba las marcas de los años, pero sus ojos estaban llenos de una claridad que none había visto antes. "—El niño dice la verdad—" explicó— "—Es Alexander... pero de una línea temporal diferente—."

Jonathan fue el primero en recuperar la voz. "—¿Viaje en el tiempo? ¿Mcina logró...?—"

"—No Mcina—" corrigió el niño— "—usted, tío Jonathan. En el futuro... o en un futuro—."

Mientras procesábamos esta revelación imposible, el niño—Alexander—nos condujo a través de la ciudad subterránea hacia una cámara que none habíamos visto. Allí, un dispositivo masivo pulsaba con una energía suave.

"—El Cronos—" explicó Alexander— "—Mcina solo teorizó sobre él. Jonathan lo construyó... después—."

La historia que emergió entonces desafió todo lo que creíamos posible. En un futuro distante, Jonathan había perfeccionado el viaje temporal, pero descubrió que cada viaje creaba una nueva línea temporal—una nueva realidad.

"—Por eso vine—" dijo Alexander— "—En mi línea temporal, la mutación consumió todo. Solo quedamos unos pocos—"

Elara examinó el Cronos con fascinación. "—¿Y Silas? ¿Cómo sobrevivió?—"

Silas sonrió tristemente. "—No lo hice. En esta línea temporal, el Silas que conocieron era... un doble. Un androide que Clara creó para vigilarnos—"

Las piezas finalmente encajaban. La "muerte" de Silas, su conocimiento aparentemente infinito, su lealtad inquebrantable—todo porque no era humano.

"—El verdadero yo—" continuó Silas— "—ha estado aquí todo el tiempo, cuidando del Cronos—"

Alexander tomó la mano de Eleanor. "—Madre, he venido a prevenir el error que destruyó mi mundo—"

Nos mostró una proyección de su línea temporal—la mutación no solo transformaba, sino que consumía toda la materia, dejando solo vacío detrás.

"—El Protocolo Fénix—" explicó— "—no es una solución. Es lo que desata la mutación final—"

Clara palideció. "—Pero mis cálculos...—"

"—Estaban basados en datos incompletos—" interrumpió Alexander— "—Mcina lo sabía. Por eso detuvo sus experimentos—"

Jonathan se acercó al Cronos. "—¿Cuántas líneas temporales has visitado?—"

Alexander bajó la mirada. "—Demasiadas. En algunas, Clara tiene éxito y destruye todo. En otras, Vance gana y corrompe el legado. En muy pocas... encontramos una tercera opción—"

Elara tomó mi mano. "—¿Y en cuántas sobrevivimos?—"

La mirada del niño fue toda la respuesta que necesitábamos.

"—Hay una manera—" dijo Alexander— "—pero requiere sacrificio—"

Nos explicó que la mutación no era un error—era un feature diseñado. Mcina había creado la modificación genética no para salvar a la humanidad, sino para forzar su evolución.

"—El problema—" continuó— "—es que la humanidad se resiste al cambio. La mutación se vuelve destructiva porque luchamos contra ella—"

Silas mostró datos de diferentes líneas temporales. En cada una donde la humanidad aceptaba la transformación, la mutación se estabilizaba y creaba algo nuevo—algo mejor.

"—Es la elección de Matrix—" murmuré, recordando una película antigua— "—pastilla roja o azul—"

Alexander asintió. "—Pero aquí no hay pastilla azul. Solo hay una elección: evolucionar o morir—"

Mientras deliberábamos, las alarmas sonaron again. La mutación había alcanzado la ciudad subterránea.

"—¡Es demasiado tarde!—" gritó Clara— "—¡Tenemos que activar el Protocolo Fénix!—"

"—No—" dijo Alexander con calma— "—Miren—"

En las pantallas, vimos cómo la mutación no destruía—reconfiguraba. Las estructuras se transformaban en formas orgánicas, la tecnología se fusionaba con la biología.

"—Dios mío—" susurró Elara— "—es hermoso—"

Era verdad. Donde esperábamos ver destrucción, veíamos creación—una nueva forma de vida que combinaba lo mejor de lo orgánico y lo tecnológico.

"—¿Por qué en otras líneas temporales fue diferente?—" pregunté.

Alexander me miró con esos ojos antiguos. "—Porque en aquellas, tuvimos miedo. Intentamos controlarlo. Intentamos luchar—"

Eleanor abrazó a su hijo—no el niño frente a nosotros, sino el concepto de lo que podría ser. "—¿Qué debemos hacer?—"

"—Nada—" respondió Alexander— "—Solo aceptar. Dejar que ocurra—"

Pero entonces, Vance irrumpió en la cámara—había escapado de sus captores. Y traía consigo algo que none esperábamos—el androide de Silas, reactivado y bajo su control.

"—¡Nadie aceptará nada!—" gritó Vance— "—¡Yo controlaré esta transformación!—"

El androide de Silas se movió con velocidad sobrehumana, tomando el control del Cronos. "—Con esto—" dijo Vance— "—podré elegir la línea temporal que prefiera—"

Alexander intentó detenerlo, pero era demasiado tarde. Vance activó el Cronos, pero no como estaba destinado a usarse.

El dispositivo comenzó a sobrecargarse, fusionando múltiples líneas temporales. La realidad misma pareció desgarrarse around nosotros.

Vimos versiones diferentes de nosotros mismos—Claras más jóvenes y más viejas, Jonathans de diferentes épocas, incluso versiones de mí mismo que habían tomado decisiones diferentes.

"—¡Está destrozando el tejido de la realidad!—" gritó Jonathan.

El androide de Silas, en un acto final de autonomía, se volvió contra Vance. "—Lo siento, maestro—" dijo— "—pero mi programación principal es proteger la línea temporal—"

Con un esfuerzo final, el androide redirigió la energía del Cronos—hacia sí mismo.




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