© Elaine Pérez, Venezuela
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Vamos por allí creyendo que nos han hecho daño y puede ser que el daño lo hayamos hecho nosotros.
Yo fui la que tuvo muchos novios; quizás los de la mala suerte fueron ellos que se toparon conmigo. Pensándolo bien ¡hasta los perros tienen más suerte que yo! Porque a ellos los adoptan y los quieren mucho, hasta hay quienes pagan altas sumas de dinero para presumir de alguno cuya raza esté de modas, bueno… a los callejeros aunque son más fieles e inteligentes los miran de reojo y es que algunos son muy feos.
Si me comparo con un perro no sería uno de raza, seria una callejera con una suerte de mezcla entre pastor Alemán con mierderito.
Un pastor alemán es un perro fuerte, inteligente, con capacidad de entrenamiento y obediencia, es generalmente la raza preferida para tipos de trabajo, como son: perro policía, perro guardián, guia de ciegos, animal de rescate y afines según el uso que le den las fuerzas, cuerpos de seguridad y el ejército.
Físicamente es mediano a grande, robusto y flexible, ligeramente alargado, cuerpo musculoso, sus mandíbulas cierran en tijera, lanudos pelaje color canela y negro, ojos café oscuro, posee un temperamento equilibrado, con nervios firmes, seguro de sí mismo, amigable; al mismo tiempo atento, dispuesto al adiestramiento. A veces puede ser agresivo y un poco dominante dependiendo de la forma en la que se educa; está seria mi madre de quién heredé todas esas fabulosas características, eso me hace ser una experta para investigar el objeto de mis celos y no hacer un drama innecesario, ahora bien si descubro algo mi mordida tendría la fuerza de más de 1060 newtons.
Un perro mierderito o callejero se llama a aquel que habita en un ambiente urbano y no está controlado ni confinado por nadie, por lo que merodea libremente en las calles, se alimentan de cualquier cosa que encuentra, se la vive peleando con otros perros, duerme la mayor parte del día y al atardecer se reactiva para buscar alimento y agua, cuando se agota durante las noches busca un lugar que mantenga el calor de su cuerpo; no obstante, no siempre encuentra refugio, en el mejor de los casos conmueve a alguien que los reciba en su hogar ya que sirve para cuidar la casa, un establecimiento o negocio, amar y no requiere tantos cuidados; sus orígenes son las mezclas de diferentes razas continuamente de las que los rasgos dominantes prevalecen en cada ejemplar por lo que su anatomía y físico se mantiene variable. Uno de ellos seria mi padre quien reposaba en el regazo de distintas mujeres cada tanto. Pero eso es otra historia.
Me tocó ser la canina flacucha, desgarbada, sin carne en las nalgas ni para una empanada, con escasos y finos cabellos, marrón tierra, de ojos alegres y llena de ingenuidad, feita si ¡Simple! Más que sencilla; que vivió la transformación del patito feo en la pubertad y fue así como los perros de la cuadra, obvio los sin dueño iban detrás de ella a competir por su atención y ella, o sea yo se enamoró del peor.
¡Si, así ha sido mi vida! Hubieron perros buenos, hasta con pedigrí, esos también me gustaron pero eran tontos, lentos, poco espontáneos y aburridos. Cuando se crece en los bajos barrios muy pocas chicas desean una vida que carezca de emociones, en los bajos barrios lo que abundan son los mierderitos ¡Claro está! Hay hogares donde han tenido el suficiente recurso para tener, cuidar y adiestrar a un perro de raza, de cualquier manera ellos también sienten debilidad por la callejera de la esquina cuando esta está en celo.