Yokai Hunters

Capítulo 2: Yokai Hunters.

Hiroshi estuvo a punto de morir de no ser por esas dos personas que lo salvaron de una trágica muerte.

Desde el suelo observaba a un sujeto con una afilada katana y, detrás de él, alguien más estaba; ambos usaban un keikogi negro.

—¿Estás bien? Por poco y no la cuentas —dice el tipo de la katana mientras ayuda a Hiroshi a levantarse.

—Sí, muchas gracias —dice Hiroshi mientras los observaba de forma peculiar—. ¿Qué se supone que son?

El tipo de la katana le da una pequeña sonrisa a Hiroshi.

—Bueno, nosotros somos... —le da la espalda para generar más suspenso—. ¡Cazadores de Yokais!

Hiroshi no entendía lo que estaba sucediendo, pues el sujeto solo se limitó a hacer una pose ridícula después de presentarse. En eso, su compañero se acerca a él sigilosamente y le susurra al oído:

—Mejor hay que presentarnos por nuestros nombres.

El sujeto de la katana queda apenado; estaba entusiasmado de tener algo de audiencia.

—Oh, disculpa, es la emoción de este trabajo. En fin, mi nombre es Tomoki y el pequeño de atrás es Hajime, mi pupilo —Tomoki guarda su katana—. Ambos nos dedicamos a cazar yokais o espectros, como el que casi te mata.

Hiroshi los mira con gran asombro, como si tuviera frente a él a dos superhéroes.

—¡Eso es increíble! ¡Entonces deben de ser muy fuertes! —se acerca de forma imprudente hacia Tomoki para observar su arma—. Wow, esa katana es fabulosa. ¿Qué tipo de katana es?

Tomoki, un poco apenado, solo se limita a responder:

—De las que cortan, creo.

Hiroshi se aleja de Tomoki y ahora va hacia Hajime, pues le llamaron la atención las marcas que tiene en los ojos.

—¡Increíble tatuaje! ¿No te dolió hacértelos?

Hajime le responde seco.

—Son marcas de nacimiento.

Tomoki cambia el tema para quitarse de encima a Hiroshi.

—Creo que ya estás bien, supongo que nos retiramos —le da una pequeña palmada en la espalda a Hiroshi—. Cuídate y ya no salgas a estas horas, es cuando más cazan.

Tomoki y Hajime se van alejando, dejando a Hiroshi atrás, pero en eso él se percata de que el espectro aún se movía.

—¡Oigan! ¿Es normal que se mueva?

Ambos se acercan a ver al espectro.

—¿Será memoria muscular? —dice Hajime.

El espectro se vuelve a levantar regenerando las partes cortadas.

—¡Se levantó! —dice Tomoki sorprendido.

El espectro se había convertido ahora en dos y duplicó su tamaño; ahora sí representaba una gran amenaza para los cazadores.

—¿Sí cubriste tu katana con agua bendita? —pregunta Hajime.

—No, por la emoción se me olvidó.

La respuesta seria de Tomoki dejó impactado a Hajime; estaba asustado.

—¡Tarado! ¿Cómo se te pudo olvidar?

Los espectros se acercan a ambos dando una impresión imponente.

—Dame... otro... corte...

Uno de los espectros intenta atacar a Hiroshi, pero Tomoki logra detenerlo a tiempo. Tomoki observa a Hiroshi mientras hace el esfuerzo de detener al espectro.

—¡Chico! ¡Será mejor que te alejes de aquí!

Hiroshi estaba atónito de casi morir.

—¡Vamos! ¡Vete de aquí!

Hiroshi escucha a Tomoki y huye del lugar. Después de que Hiroshi consigue huir, Hajime y Tomoki acorralan a los espectros.

—Jaja, ahora están en desventaja —dice Tomoki confiado.

—No... lo... creo... —dice uno de los espectros mientras vuelven a duplicar su tamaño.

—Ahora nosotros estamos en desventaja —dice Hajime.

Tomoki, sonriente, se posiciona para pelear.

—Eso no cambia nada.

Tomoki se adelanta para atacar a uno de los espectros, pero prediciendo su ataque, el espectro lo lanza de un golpe.

—¡Tomoki! —grita Hajime al ver a su compañero ser atacado.

El otro espectro mira a Hajime de forma fría e intimidante, preparado para atacar.

—Ahora... tú... conmigo...

El espectro va hacia Hajime para atacarlo con sus garras, pero Hajime logra esquivarlo y contraataca con una patada.

—¡Pude darle! ¿Lo viste, Tomoki?

Tomoki se levanta del golpe que le dio el espectro hace rato, limpiándose el polvo de su ropa.

—Sí, pero ahora es mi turno —prepara su katana para atacar—. ¡Ahora sí está cubierta con agua bendita!

Corre hacia el espectro que lo atacó y lo rebana limpiamente como mantequilla; ya cortado, Tomoki contraataca con dos patadas a las partes rebanadas.

—Jaja, intenta levantarte con eso ahora.

Hajime también logra dar un gran golpe al espectro mandándolo hacia una pared.

—Ahora sí no se te olvidó cubrirlo —dice Hajime entre risas.

El espectro que lanzó Hajime se vuelve a levantar.

—Yo me encargo, después de todo ya acabaste con uno.

Antes de que Hajime fuera por el espectro, resulta que el que había cortado Tomoki se volvió a levantar, y ahora ya no eran dos, sino tres espectros con los que tenían que combatir.

—¡No funcionó el agua bendita! ¿Ahora qué? —dice Hajime.

Tomoki se acerca a Hajime, mirándolo seriamente; en su mirada se mostraba gran preocupación.

—No tenemos otra opción, Hajime. Estuve practicando bastante en caso de que algo así pasara.

Hajime lo mira confundido, no sabía a lo que se refería.

—¿Hablas en serio? ¿Y qué es?

Entre suspenso y preocupación, Tomoki inhala y exhala aire, posicionándose como si de una gran técnica se tratase.

—Bueno, consiste en... ¡correr!

Tomoki sale huyendo del lugar, dejando atrás a Hajime. Hajime voltea a verlo pero se da cuenta de que ya no está; lo ha abandonado.

—¡Oye, no me dejes aquí! ¡Creí que hablabas de alguna habilidad!

Hajime corre tras Tomoki mientras los espectros van tras ellos.

—Vuelvan... aún queremos... jugar... —dice uno de los espectros.

Mientras tanto, Hiroshi regresó a sentarse en el mismo lugar donde encontró al espectro.

—Eran muy fuertes esos dos... tal vez ya vencieron a esas cosas. Debí quedarme con ellos, de todos modos no tenía dónde quedarme —dice lamentándose.



#670 en Fantasía
#406 en Personajes sobrenaturales
#976 en Otros
#181 en Acción

En el texto hay: fantasia, sobrenarutal, accion aventura

Editado: 10.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.