Cuando descubrí lo que habías hecho, sentí como el suelo se abría a mis pies, como una humillación hacia mi persona mientras por dentro moría de vergüenza. No por nadie más que yo misma, por creer en ti.
No podía creer que la misma persona a la que muchas veces había llamado amor de mi vida me estuviera haciendo tal humillación, mirándome a los ojos, riéndose de mí, mientras me decía cómo todo este tiempo había estado viendo a alguien más.
Me sentí tan tonta que solo quería desaparecer.
¿No fui suficiente?
¿Es que mi amor no fue el mejor?
¿Debí cambiar algo?
¿Debí tratar de cambiarte?
¿Por qué nunca puedo ser suficiente?
Todas esas preguntas me las hice a mí misma, pero yo solo tengo una para ti. ¿Alguna vez creíste que yo era la indicada para una vida feliz? Y si fue así, ¿por qué me dejaste ir?
Ahora, mientras recuerdo todo, puedo decir que ya no siento dolor, sino un gran resentimiento por el dolor que alguna vez me hiciste pasar.
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cartas, amor no correspondido y traicion, traiciones en el amor
Editado: 04.09.2026