Tu cabello tan esponjoso, tus pestañas largas, tus ojos brillantes y tu sonrisa malévola que alguna vez amé.
Recuerdo cómo al principio de aquel primer día admitiste que sentías atracción hacia mí; debo admitir que yo a ese punto incluso ya te amaba, a pesar de solo ser una simple amiga.
Me hacía mucha ilusión el pensar en que entre nosotros dos pudiera pasar algo más que una amistad. Yo estaba ahí, solo esperando a que me amaras; no sé si alguna vez sucedió, pero con que me vieras era más que suficiente para mi maltrecho y desesperado corazón.
Al final del día, mucho tiempo después, quedé yo sentada en una banca con el corazón en la mano y la ilusión del gran amor rota.
Rogar de rodillas por ti fue, es y siempre será el peor error de mi vida. Por eso maldigo el día que comencé a amarte como si mi vida dependiera de ello; porque fue el inicio de la peor parte de mi existencia.
#1446 en Otros
#230 en Relatos cortos
#4699 en Novela romántica
#1415 en Chick lit
cartas, amor no correspondido y traicion, traiciones en el amor
Editado: 04.09.2026