(⚠️POR AHORA LOS PÁRRAFOS SE VEN JUNTOS, POCO A POCO SE MODIFICARÁ EL TEXTO⚠️)
— Electro-30-05-97, vuelve a tu posición. —su superior lo perseguía con la tan característica voz neutra de los Zaticanos, aquel hombre de traje violeta estaba por todos lados, las luces de la ciudad cambiaban de color por cada paso cercano a su distancia que daba el azabache, corría tanto como podía pero su maestro y la seguridad le seguían pisando los talones, con sólo 10 metros de distancia con cada instalación estos se volvían rojas revelando su ubicación.
Tenía que acabar ya o él iba a morir.
Deslizó uno de sus tatuajes por su brazo hasta el dedo índice abriendo un portal nuevo intentando viajar a un lado desconocido. Para Electro-30-05-97, las probabilidades de vivir en ambas opciones eran casi las mismas, si el portal funcionaba podía librarse de Zaticania por un buen tiempo hasta que dieran con su paradero como los lunáticos controladores que eran.
Derrapó cuando dió paso en falso sobre la arena que tapizaba el suelo. Sus dedos apenas tocaron un metal a su lado, lo suficiente para que su cuerpo fuera llenado de descargas irregulares junto a sus cabellos erizarse en contra de todo.
Ya no había metal. Ni energía. Mucho menos tiempo.
Saltó al portal negro y pudo sentir el miedo carcomer sus adentros, aún cuando el sentimiento lo obligaba, nunca cerró sus ojos. Abandonó Zaticania tal cual ella lo había abandonado primero.