-
Compartir
- Reportar
Lady Helena Armstrong no es ninguna santa, mucho menos una diosa. Sin embargo, los hombres de 1817 la perciben como tal, besan el suelo que pisa mientras predica amor eterno, cuando en sus pechos sólo anida una lujuria voraz por su persona. Helena, aunque unida en matrimonio al heredero Vizconde An...
Hay en el texto:
darkfantasy, romanceprohibido, darkromance+21
0
1
En proceso: 09 Feb
36 pág.
Sí, quiero