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Hay momentos en que la luz no se apaga… se extingue.
A Violeta le arrebataron su nombre, su inocencia y su libertad.
Ahora, la llaman Ocaso.
Una palabra que no solo describe su caída, sino el monstruo que la empujó.
Vendida como un cuerpo más, marcada por el deseo de hombres que respiran po...
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645 pág.
Sí, quiero