Ella siempre fue la heredera... pero nunca fue amada. Desde su nacimiento, la reina de Faythia, su madre, la condenó al silencio y al olvido, negándole el afecto que toda hija merece. En los pasillos del palacio, su nombre era pronunciado con respeto, pero jamás con ternura. Era la hija destinada...
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En proceso: 19 Feb
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Sí, quiero