Hay cosas que no se olvidan. No porque sean bonitas, sino porque se te meten debajo de la piel y se quedan ahí, latiendo, recordándote que existieron cada vez que intentas convencerte de que ya no importan.
Sus manos son una de esas cosas.
La primera vez que las sentí, estaba aterrada. La segun...
Hay en el texto:
mafia amor romance erotismo muerte, manipulación obsesión mentiras prohibido, age gap
1
2
En proceso: 09 Abr
16 pág.
Sí, quiero