Alexa solo quería terminar su turno, cocinar una buena cena y que los clientes dejaran de existir durante unas horas.
En lugar de eso, fue secuestrada y obligada a convertirse en la gerente de un hotel interdimensional con infinitas habitaciones, huéspedes alienígenas imposibles y una política ...
Hay en el texto:
humor, aliens, humor ciencia ficcion
1
108
En proceso: 05 Jul
37 pág.
Sí, quiero