1. Jamás: El comienzo (borrador)

CAPÍTULO 77

 

 

 

 

 

Levanto mi mano con una pequeña sonrisa sobre mis labios. Hay pocas personas junto a mí, supongo que hoy no es un muy buen día para ninguno de nosotros. Bueno, tal vez, no mucho han aprobado el parcial.

 

Camino con detenimiento hacia la oficina de la psicóloga; abro la puerta con una de mis manos y tomo asiento observándola fijamente, simplemente para lograr incomodarla.

 

—Katherine, ¿qué sucedió? Hace un año estabas como nueva y te dimos el alta —dice la doctora Beatriz acomodando su bello cabello negro que llega hasta sus hombros.

 

Posee una bella sonrisa blanca y delicada que adorna sus labios.

 

—¿Qué te trae aquí de nuevo? —Pregunta esperando una respuesta salir de mis labios.

 

—Paul...

 

—¿Quién es Paul, Katherine? —Cuestiona ella.

 

Miro hacia atrás con el ceño completamente fruncido y señalo a un lado de la habitación. Justo en una pequeña esquina, no hay nada allí.

 

—Él es Paul, Paul.. —Comento con lágrimas cayendo con lentitud de mis ojos.

 

—¿Paul es... —No la dejo continuar con su oración.

 

—Paul era mi novio y ahora está muerto, pero lo sigo viendo...

 

No estoy mintiendo, de cierto modo, todo esto es real.

 

—¿Es un espíritu? —Pregunta mirándome fijamente a los ojos.

 

Niego con la cabeza tan solo una vez.

 

—Es un fantasma, si él no acepta que murió... Muy pronto será un espíritu maligno.

 

—¿Es cómo una evolución y una involución del alma? algo así, ¿verdad? —Pregunta mirándome a los ojos.

 

—Por lo que sé, sí —respondo con sinceridad.

 

—Katherine, sal de aquí. No estás bien y lo sabes —dice la doctora Beatriz poniéndose de pie con su ceño fruncido.

 

Niego con la cabeza tan solo una vez.

 

—¡Estoy realmente demente! —Exclamo con todas mis fuerzas.

 

Ella se acerca a mí y me abraza con cariño, cierro mis ojos respondiendo el abrazo que ella me brinda.

 

Tengo que admitir que ya estoy loca y no hay más que aceptar la realidad... Estoy muerta.

 

Beatriz se separa con lentitud y sonríe con amplitud.

 

—Estás aprobada, señorita London.

 

—No hice nada, solo dije dos palabras —digo sin comprender lo que está sucediendo.

 

—También una muy buena colaboración con Javier Emir Jones, ese mundo astral en el que me sumergieron fue una locura —dice ella con una gran felicidad en su mirada.

 

—¿Javier Emir Jones? —Pregunto con el ceño fruncido.

 

Nunca trabajé con él.

 

¿De qué me está hablando la profesora?

 

 

 



Byther

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En el texto hay: amor, primer amor, amor dolor sufrimiento

Editado: 04.12.2020

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