12 lobos

Capítulo 19

Los años juntos, habían pasado con total calma, y armonía total, la felicidad estaba presente en el diario vivir de ambos, aun así, como en toda relación habían discusiones, algunas bastante seguida, pues las diferencias entre ambos se hacían presente, aquellas que terminaban enfureciendo por completo al moreno. Y claro, quien por seguridad se alejaba al instante, pues sabía bien que sus momentos de ira, no podían acabar en nada bueno, por lo mismo desaparecía por unas cuantas horas hasta lograr calmar su infernal humor. Se escapaba por ahí a destrozar algo, era la mejor forma de calmar su estado de animo.

 

Aquel era un día especial para ambos, hace ya unos meses, Kai, le había propuesto matrimonio a la rubia. Una propuesta sencilla, pues tan solo se había puesto de rodillas, poniendo aquella sortija de oro en uno de sus finos dedos, aquel día soleado, por fin, se unirían en matrimonio. Una ceremonia privada, solo ambos, pues sus familias no estaban cerca. Ambos solo se tenían el uno al otro. Un pequeño altar con algunas flores azules y blancas adornaban la playa, en el estrado el sacerdote encargado de realizar aquella ceremonia. Aquel hombre vestido con una túnica blanca comenzó a hablar a la pareja de enamorados, ambos tomados firmemente de la mano, y luciendo un hermoso atuendo, Lucy por su parte por un vestido blanco hasta la altura de las rodillas, con detalles en azul, y una corona de flores, Kai por su parte, un pantalón de tela y una camisa blanca, ambos descalzos. La hora de decir sus votos llego, aunque las palabras en ese momento estaban de sobra, pues durante 5 años se habían dicho todo lo que sentían el uno por el otro. Aun así, hablarían.

 

  • Bueno, creo que iniciare yo.-Kai aclaro la garganta un par de veces antes de hablar. Estaba nervioso.- Te amo ¿Lo sabes? Si, creo que lo he dicho un par de veces. Tal vez he sido un idiota en algunas ocasiones, demasiadas ocasiones, pero te prometo que seré lo mejor para ti, día y noche, te protegeré con mi vida si hace falta, y hasta el ultimo aliento velare porque seas feliz. Gracias, por darme una oportunidad, de hacer a este idiota el mas feliz de la tierra, estoy, me siento lleno de vida gracias a ti. Te ame, te amo, y te seguiré amando por el resto de mis días.
  • Tonto.-Susurro la chica esbozando una torpe sonrisa.- Tu, yo ¿Lo imaginaste algún día? La verdad, yo no, pues ambos sabemos bien como fueron nuestros inicios, no fueron los mejores, de solo pensarlo me dan ganas de darte algunos golpes, pero estoy realmente feliz de estar junto a ti. Gracias por abrir mis ojos. Que este amor siga vivo.-Bajo la mirada mordiendo con suavidad su labio inferior, pues la confesión que estaba por hacer, se seguro cambiarían por completo todas las cosas.- Quiero que seamos felices junto al pequeño que viene en camino.-Susurro apenas para el lobo, quien abrió sus ojos al escuchar aquella noticia, que no estaba dentro de sus planes, pero la felicidad inundaba por completo el tosco cuerpo del chico.

 

La ceremonia llego a su fin, sellada con un beso en los labios de la chica y posteriormente en el vientre de esta ¿Estaba feliz? De eso no cabía duda alguna. Los recién casados se dirigieron hasta su hogar en donde una pequeña cena esperaba por ambos, ahora Kai debía de alimentarse de comida humana, había sido una petición especial por parte de la chica, y a pesar de negarse en un principio, con el paso del tiempo termino acostumbrándose a esa “Insípida” comida. No negaba que extrañaba por completo el dulce néctar de una victima recién asesinada, la sangre tibia, y la carne humana se le antojaban seguido, pero asesinar en la ciudad no era tan sencillo, las personas estaban siempre atentas, casi nunca salían solas, además si le vieran causaría terror colectivo en todos los habitantes de la ciudad, le buscarían hasta dar con el, y de seguro seria usado para experimentos, brutales torturas y quien sabe que cosas mas le harían. Por su mente pasaban un montón de cosas, el ver tantas películas, le estaba causando algo de paranoia. Por eso mismo, la idea de cazar desaparecía como por arte de magia. No pondría en riesgo su vida, menos la de su esposa e hijo.

 

“6 meses después”

 

Lucy ya tenía un abultado y vientre, la espalda le dolía, sus pies se hinchaban con bastante regularidad, y que decir con los antojos, eran cada día más frecuentes, y como un buen esposo, el moreno corría para cumplir los caprichos de su mujer. Ambos dormían profundamente, eran alrededor de las 5 de la mañana, cuando la rubia comenzó con dolores de parto, las fuertes contracciones terminaron por despertarlas a mitad de la madrugada.

 

  • K…Kai despierta.
  • Mh, deja dormir, estoy cansado.-Se quejo el moreno quien solo se giró para seguir durmiendo.
  • V…va a nacer ahora.-Grito la rubia dándole un fuerte golpe, aunque sabía que no le haría absolutamente nada.
  • ¡¿AHORA?!



Julce

Editado: 10.07.2018

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