A Prueba.

Prólogo.

Todo comenzó cuando me mude a San Francisco, una ciudad como cualquier otra, ¿no es así? Realmente es lo que todos insinúan.

Somos una familia un poco famosa, es decir, mis padres son escritores. Cuando llegamos todos comentaban al respecto.
"¡Oh! ¿Los Speers En la ciudad?"
"¿Se acabó su gira?"
"¡No puede ser! Los quiero conocer hace mucho."

Vamos al grano.

Se preguntarán por qué llegamos a San Francisco.

Llegamos aquí tras terminar la gira de mis padres, escriben terror-ficción. Sus novelas son muy buenas, ya las leí todas. Quizás las vuelva a leer después, ellos son mis escritores favoritos y no lo digo solo por el hecho de que son quienes me dieron la vida, sino porque es la verdad. Amo leer, mi vida se trata mayormente de libros, lo digo en serio. 

Por otra parte, aún no he entrado a un instituto, los últimos años estudio por internet. 
Es lo peor, no lo hagan.

Mientras escuchaba When the party's over y arreglaba mi habitación escuché a través de mis audífonos la voz de mi mamá:

—Liz —dice segura. Todos mis familiares y personas que me tienen cariño tienden a decirme Liz, es el apodo poco común cuando se llaman Elizabeth. Nunca me llaman como: Eli o Betty, pero si mi mamá me dice Elizabeth está enojada seguramente. Me quito los audífonos —. Estuve pensando en que es mejor que dejes tus clases online y entres a algún instituto, sabes, para que tengas amigos.

Eso me emociono mucho.

—¡Oh Mamá! ¿Eso significa que nos quedaremos un tiempo?

—Así es, quizás no viajaremos más por este año. Estamos un tanto cansados.

—¿Cómo le hiciste?

Me agrada la idea de estudiar de nuevo en un colegio, no estoy en uno desde hace 3 años, —Aunque es mitad de año ¿me dejaran entrar?

—Estuve hablando con mis contactos —añade — y me dieron el número de varios directores de la ciudad, algunos respondieron, otros no. Y uno de los que me respondió, el Sr. Brown me concedió el permiso en dejarte entrar al colegio; él leyó tu expediente y se enamoró.

He estudiado en los mejores colegios online, por lo tanto, tengo el promedio adecuado para entrar es un instituto de excelencia académica, como dice que es este.

—Gracias mamá —respondo y le doy un beso en la mejilla —. Estoy nerviosa y entusiasmada por ya comenzar. Y por cierto ¿Cuándo me incorporo?

—No hay de que, comienzan el lunes las clases. Mañana te compraré el uniforme y todas las cosas que necesites para que te sientas cómoda en ese nuevo espacio.

—Claro que lo estaré, no puedo esperar que sucederá.

 

 

**

 

 

Antes de la hora de cenar le pido permiso a mi mamá para ir a dar una vuelta y así conocer, ella accede, pero me dice que vuelva pronto porque ya íbamos a comer.

Fui a mi armario y me puse un jean negro con una camisa turquesa con cuello en V y unas zapatillas que hacen juego con el jean. Luego de eso tomé mi celular y salí.

Mientras caminaba por esa ciudad comienzo a recordar por todos los países y ciudades que hemos pasado y me alegra de haber sido San Francisco la ciudad a elección para quedarnos unos años. Y espero que sean unos años y no que de la nada mi mamá me diga "Elizabeth, nos vamos por el amanecer", como ya lo ha hecho. No, no aguantaría. Ya me ilusionó con esto y yo me quiero quedar acá, tener amigos y buenas experiencias.

Estoy... tan encantada que en pocos días entraré al colegio.

He estado años sin socializar personalmente con chicos de mi edad, incluso no sé si lo haré.

¡Oh! y ¿si me ven como la rara que no habla con nadie? Pero tengo vergüenza de hablar con esta gente, no sé cómo son, cuáles son sus pasatiempos ni actitudes.

Pensándolo bien; si hablaré con la gente, con la primera o el primer chico que se me acerque hablaré. Si, así será.

Veo la gente pasar por delante de mí o yo por delante de ellos; unos riendo, otros hablando por teléfono, otros en auto y hasta se escuchaba una fiesta.

Sin darme cuenta se me pasa la hora. En el momento de mirar mi reloj y notar que es una hora más tarde, luego reviso mi celular que por cierto estaba en silencio y veo que tengo cinco llamada perdidas de mis padres. Me asusto, no sé ni porqué, ni siquiera he hecho algo malo solo estuve caminado.

Comienzo a correr lo más rápido para llegar a casa cuanto antes, en el transcurso de eso veo a una chica parada en la esquina de la acera. Al principio no pude ver más que eso... Hasta que se dio la vuelta y la terminé de ver; tenía las manos y parte del rostro ensangrentado, las observaba y luego subía su mirada, se notaba claramente que estaba aterrada.


Y yo no hice nada.



Zori

Editado: 17.01.2021

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