A través del semestre

"Perquè tenen por"

«Al fin, mañana es viernes» 

 

Bajo del auto y me dirigo a casa. De pronto una mano aparece de la nada, me tapa la boca y otra me sostiene de la cintura para arrastrarme a un lado de la casa. Gruño contra la mano y la muerdo. Mi atacante suelta un grito de dolor. 

 

-Mierda Ailin, soy yo. -susurra

 

-¿Pero que te pasa? ¿Estás loca o qué? -le grito a mi hermana sorprendida. Es obvio que a Alena se le cayó algún tornillo. 

 

-Shhhh, baja la voz, nos van a oír. Ven. -me señala al fondo de la casa. 

 

La sigo cautelosamente, pero la verdad, me pica la curiosidad. Nos escondemos en unos arbustos y apunta a la ventana de la habitación de Ciro. La luz está prendida y se lo puede ver inclinado en su computadora, muy concentrado en alguna tarea. 

 

-Espera. -me dice Alena al notar ya mi impaciencia. 

 

Entonces aparece Benja en escena, está igual de concentrado que Ciro en lo que sea que hay en la pantalla. Señalan algo y se miran, no logro distinguir sus expresiones, mucho menos oír lo que dicen, están en el segundo piso. 

 

No es que Ciro y Benja no puedan estar simplemente compartiendo un momento de hermanos, es que, justamente, no pueden estar haciendo eso, no tiene lógica. 

 

-¿Qué traman hermanitos?-me digo a mí misma en voz baja. 

 

-Dudo que se trate de una fiesta sorpresa para papá. 

 

Miro a mi hermana, tardo unos segundos en entenderla. En algunas semanas será el cumpleaños de nuestro padre. Y no. Seguro que no planean eso. 

 

-Esto me huele feo. 

 

Alena se huele las axilas. 

 

No puedo contener la risa y volteo los ojos. 

 

«¿Por qué nos distanciamos hermana?» 

 

-Vamos,-le digo-hoy no podremos averiguar nada, y tengo hambre. Y no puedo ser Sherlok Holmes con el estómago vacío.

 

[...]

 

La cena estuvo tranquila: Alena no apareció, como ya era normal en los últimos días; Ciro jugó con la comida, sin comer realmente; Benja comió rápidamente y se retiró. Mamá y papá estuvieron enfrascados en una conversación acerca del viaje de visita a la madre de Max.

 

Y yo, yo me limite a comer y no pensar mucho. 

 

-¿Te parece Ali?

 

«¿Qué?»

 

-Tu madre te pregunta si te parece bien salir el domingo en la mañana temprano, de modo que tengamos todo el día para pasar en el campo.

 

Mi cerebro procesa la información muy lentamente, finalmente respondo:

 

-Sí, si claro, me parece bien.

 

«Esto me da tres días para resolver el misterio de los hermanos-tramamos-algo» 

 

Mi madre intenta conectar conmigo nuevamente:

 

-¿Irás a la fiesta semestral, Ali? -me sonríe

 

-Nah.-revuelo la comida, el puré de papas se enfrió. 

 

Mis padres se miran, papá apoya su mano sobre la de mamá y no puedo evitar sentir envidia. Necesito un abrazo, pero aquí no esta la persona de quien lo quiero.

 

Ciro parece distraído pero sé que escucha la conversación.

 

-Papá y yo estamos preocupados Ailin. -la miro. -Sabemos que la ausencia de Max te ha destabilizado, pero te veíamos mejor. Ahora has vuelto a parecer triste. ¿Ha pasado algo? Estamos aquí para ti, amor. Siempre lo estaremos. Eso es lo que los padres hacen, estar. 

 

«¿Me veían mejor?»

 

—Estoy bien, —los miro a todos, a Ciro también, quien me devuelve la mirada con tristeza. — sólo es eso, tengo días mejores y otros peores, nada más.

 

Mis padres no quedaron satisfechos, tampoco lo estaba yo, pero no era momento para conversaciones profundas.

 

[…]

 

—Ali.—me llama Ciro mientras me alcanza en la escalera.

 

Volteo. «Quizás me diga que trama con Benja.»

 

—¿De verdad estás bien? ¿Has hablado con Max?

 

—Por supuesto, cada noche. Eso haré ahora. ¿Qué pasa?

 

Ciro bajo la mirada y parece tener un debate interno. Finalmente toma una decisión.

 

—Nada linda, sólo quiero que estés bien. No todo lo que brilla es oro, no importa cuánto pueda parecerlo. En el mundo hay buenas personas y muchas, pero parece que hay más malas.

 

—No existe la perfección. Y tampoco la pureza. Nadie es 100% bueno, ni 100% malo.

 

Me giro para continuar mi camino, pero entonces se me ocurre algo más.

 

—Y si bien existen cosas que son malas desde donde se las mire, lo malo y lo bueno puede depender desde donde se lo mire. El mundo es redondo, lleno de puntos de vista.

 

[…]

 

Alena no responde cuando llamo a su puerta. Seguro duerme, o ya ha tenido su cuota social del día, trabaja en un restaurante de comida rápida.

 

Me meto a la cama luego de terminar mi tarea y organizar mis apuntes.

 

Llamo a Max. No responde. Debió dormirse, así que le envío un mensaje. 

 

"Día normal. Te extraño. Buenas noches Max. Te amo." 

 

Me llevo la laptop a la cama. Hay un mensaje que debo responder. 

 

[…]

 

—El meu nom és Ailin. Tinc vint anys. —susurro mientras limpio el mostrador en la cantina. 

 

—¿Qué es eso? —me pregunta Candela

 

—Ah, —me toma por sorpresa. —nada, solo aprendo.

 

—Hum. — se ríe. —¿Has notado lo alto que son los españoles? Yo tendría que subirme a un banco para poder tocar esos labios. —dice y se muerde el suyo.

 

No aguanto la risa y la golpeó cariñosamente en el brazo.

 

—Noticias, —me dice agitando unos papeles en mi cara. —las entradas de la fiesta semestral —canturrea.

 

—¿Precio?



Aislinn Martin

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En el texto hay: mafia, romance, amistad

Editado: 17.10.2020

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