Ahora soy Juli@ Tg

Capítulo 26 Una mínima esperanza

El brazo de la inoportuna de Julia fue llevado hacia un lugar menos transitado, de inmediato ella se posicionó en un modo de defensa, ya que pronosticaba que Hernán no iba a mostrarle una actitud tan amigable, luego tal revelación

—¿Qué estás haciendo?

—Tienes una cara enojada, tengo que proteger mi integridad física.–Logró zafarse de él.

—Te arrastré aquí para más privacidad, sueltas cosas así en la vía pública.–Suspiró.—Entonces, ¿en qué te basas en decirme eso?

Tragó saliva y continuó:

—En mi mismo, hace muchos días la vi con un hombre muy adulto, estaban abrazados de manera muy íntima.

—¿Y eso qué te confirma?

—Yo también dudé, pudo haber sido su padre. Es lo que pensé en el mejor de lo casos.–Meditó un poco sus próximas palabras, pero sabía que sin pruebas él no le creería.—Pero, incluso confesó aquello en la peluquería de mi hermana. Meri puede ser muy habladora, pero no es una mentirosa, yo la cuidé, la conozco.

—¿Entonces debería terminar con mi novia? ¿Eso estás tratando de decirme?

—Tampoco seas tan bruto. Yo creo que deberías primero hablar con ella. Por lo menos que sea sincera contigo, antes que siga todo esto.

Julia por primera vez trató de ponerse en el lugar de Hernán, así que utilizó toda la empatía posible que poseía. Su situación, era casi la misma que la que él como Julio experimentó, nadie le advirtió y siguió el juego de su ex como un ciego. Aquello, era como remediar su error en otra persona.

A veces el karma, podía llegar muy pronto. Y eso lo notó Hernán.

—¿Engañado?–Rio en brevedad.— Enserio no sé si creerte, sé que me tienes cierto rencor.

Julia tomó aire y expuso todo lo que tenía que decir.

—¡Puede que tu actitud hacia mi me moleste! Pero yo sé que es ser traicionado por la persona que amas, tú lo viste en primer plano, incluso fue en la peor situación. Puedo tener muchos defectos, pero no puedo simplemente ignorar ver cómo alguien cercano a mi, es engañado de esta forma.–Tomó aire y suspiró.— Sé que no tengo pruebas físicas, pero ahora te estoy siendo muy sincero. Si no me crees, lo comprenderé, yo también sé cómo se siente. Por lo menos ten en cuenta mis palabras, todo depende de ti. Si me he ganado tu odio por esto, no hay nada que hacer. Sin embargo, no mezcles lo personal con el trabajo.

Los ojos de Julia eran serenos, se podían ver a simple vista una expresión de total sinceridad y actitud sin un deseo malicioso. Hernán no quería creerle, pero no comprendía el porqué sí tomaba sus palabras como verdaderas. Era muy confuso para él, creerle en aquellas circunstancias, cuando ni siquiera conocía al mismo Julio mucho tiempo, y tan sólo hace un mes que no lo soportaba, ¿cuándo había cambiado su perspectiva hacia aquella persona? ¿Fue cuando apareció Julia? Sin embargo, Hernán no dijo ni una sola palabra de lo que pensaba.

—Yo..., ya te devolví el favor. Si es que lo ves como tal. Tengo irme.–Señaló el lado contrario, mostrando una expresión incómoda.

—¿Te irás?–Tocó el hombro de ella en pleno acto de huida.— Julia, tal vez sí deberías devolverme el favor de manera correcta.

—¿Ha?

Julia no presentía nada bueno, viniendo de Hernán. Su expresión en ese momento, escarapeló el cuerpo de ella.

Al día siguiente, tanto Julia como Hernán quedaron encontrarse a las 8:00 pm. Esa hora, su novia Ayla le mencionó a Hernán que tenía que ir a ver un familiar suyo. Pero no le permitió que él le acompañarla para su sorpresa. En ese momento, la única persona que la perseguiría sería Julia. Y si realmente era verdad lo que decía. Algo extraño debía encontrar. Por lo tanto, debía avisarle a Hernán de inmediato.

Pero antes antes de tal operación tan minuciosa, muy temprano en la mañana, Julia fue hacia donde el anciano científico. Parte de su pensamientos daban por hecho que aquel encuentro, sólo le daría más malas noticias que buenas, viendo la situación de su cuerpo actual.

—¿Y?

—¿Y?–Volteó el anciano imitándola.

—Eso, ¿qué salió?–Señaló efusivamente.

—Mira Julio, o Julia. Toma lo que te voy a decir como algo natural.

—Siendo alguien modificado por la ciencia, no puedo ser "natural".–Enfatizó.

—Bien, tienes razón. Ahora mira aquí–Indicó la pantalla dónde se observaba su fisionomía entera de su cuerpo.—Este es tu órgano femenino, el cual día tras día se modifica en una variable de tiempo. Ahora mismo, debido a que sí te dio la menstruación, los estrógenos y la progesterona han estimulado tu útero para prepararse para una posible fecundación. Por tal razón, tu cuerpo no cambiará hasta que esté ciclo se termine.

—Entonces, me vendrá eso igual que una mujer.

—Eso no es problema, en realidad debes preocuparte de que tu cuerpo, tal como ha reaccionado, es muy posible que concibas un bebé sin ningún problema, si es que te desvías por los placeres mundanos y experimentas nuevas cosas con ese cuerpo.–Señaló su cuerpo.

—¡Un momento!–Lo señaló con una expresión indignada.—Yo nunca haría eso con un hombre.

—Eso dices ahora, pero si no te cuidas cuando eres Julia, puede ver muchas posibilidades. Así que ya te lo advertí.

—Aunque eso no es posible.–Resaltó.—¿Cómo podría concebir? Si paro cambiando de género a cada doce horas.

—Al igual que cuando te da este ciclo menstrual, si tu cuerpo se embaraza, se quedará como mujer los nueve meses gestación. Luego, hay una posibilidad de que vuelva a cambiar por la inestabilidad de tu cuerpo.

El rostro de Julia palideció al escuchar tal explicación, así que no quiso escuchar más, ante tal descabellada posibilidad. Que ella ve imposible y absurdo, más de lo que ya está viviendo.

—Mejor no me diga nada más. Suficiente información, por favor, sólo encuentra una solución para volver a la normalidad ¡Ya pasó un mes!

—No es sencillo, dije que tomaría tiempo.

—Bien, después de todo hicimos un trato. Y hasta que no me vuelva a la normalidad, no descansaré hasta que lo cumpla.



Arumih-san

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En el texto hay: mpreg, bl, comedia

Editado: 22.01.2021

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