Amor Inconcluso

CAPITULO XXII

Me encuentro en la cama de mi primo Escuchando música, pensando en que esta semana va a ser un poco agotadora ya que debo ir a Lica varios días, por un trabajo de campo de la Academia.

-Ekaterina, te buscan-Escucho a mi tía llamarme

-Ya voy- Miro el reloj del celular y marcan las 19hr, No lo puedo creer se me pasó de largo el tiempo

-Acá estoy, ¿quién me busca?

-Yo- Escucho esa voz que eriza mi piel y pone mi estómago en una revolución- espero estés lista para irnos

-Ehh, si, sólo me hace falta ponerme los tenis- Ían apenas me escucha decir eso mira mis pies y sonríe, ya que tengo las medias de distintos colores- Dame un minuto y estoy lista

Minutos más tarde

-Ían dime para donde vamos, hace rato estamos en este parque y casi ni hablas

-Dame un minuto y ya nos vamos, debo esperar a un amigo, para entregarle mi celular que está fallando- Yo solo miro el cielo que está totalmente estrellado y la Luna alumbra como nunca- Viste ahí llegó Sebastián, voy a pasarle el celular y nos vamos

Me dedico a mirarlos desde la banca del parque, Sebastián me reconoce y me saluda, mientras tanto Ían le explica que es lo que sucede con su aparato, aparto mi vista de esos dos y observo dos gatos como juegan en un árbol.

-Listo Eka, ya nos podemos ir

-¡Por fin! Y la pregunta es ¿A dónde me llevas?

-ah eso- se sienta a mi lado y agarra mi mano- ¿Tu confías en mí?- y eso a que viene, solo asiento con mi cabeza para que siga hablando- Bien, vamos a un lugar un poco alejado y quiero que simplemente confíes en mi

-Bueno pero vamos antes que se haga más tarde

- Listo de una- Toma mi mano como si fuéramos novios u algo más pero igual no me suelto- es por este camino

Estábamos caminando por una pendiente pequeña, mientras él me contaba que había hecho en el día, yo miraba por dónde íbamos. Hasta que veo llegamos a un camino que no tiene luz y me pongo un poco nerviosa, él lo nota al instante pero igual me dice que sigamos

-Para, hacía donde vamos, porque la verdad no veo es nada

-Tranquila ya vamos a llegar al sitio que quiero mostrarte hace tiempo

-Pero es que está muy oscuro y vaya con lo torpe que soy y me caiga o me doble una pierna

-Que exagerada eres Linda, pero te prometo que no te pasará nada, ¿Y sabés porque no te pasará nada?- Niego con la cabeza- porque estás conmigo y además no dejaría que te ocurriera algo, así que confía en mí y sigamos

-Vale pero si no me gusta nos devolvemos de una, promételo

-Te lo prometo, pero dale vamos

Continuamos caminando un par de minutos, hasta que él me tapa los ojos, y me dice que ya estamos cerca de la sorpresa, yo sólo me pongo más nerviosa y paranoica de lo normal, siento como me da la vuelta, quita sus manos de mi rostro, quedo de frente a él y sólo me dedico a verle esos ojos que me hacen delirar

-Ya llegamos, ahora date la vuelta y mira- Le hago caso y me giro para ver la sorpresa y me quedo sin palabras ante lo que tengo enfrente de mí- Bienvenida a mi lugar.

-Es Hermoso-Digo en un hilo de voz- la vista es perfecta, mira como se ve las ciudades de lejos, La luna resplandece- me giro hacia él y lo abrazo, me acerco a su oído- Gracias por traerme aquí

-No me agradezca, te prometí que te mostraría como era mi mundo y que te iba a convencer que la naturaleza es lo mejor del mundo, así que puedo darme por satisfecho- Yo sólo lo sigo abrazando y eso que no me gustan los abrazos- ahora señorita misteriosa gírate y sigue admirando lo que nos rodea- antes de hacer lo que me pide, le doy un beso en su mejilla y muy cerca de sus labios le digo un gracias en susurro.



ALDANA

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En el texto hay: amor, chica fria, locura y asesinatos

Editado: 11.04.2020

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