Antologia de cuentos del Druida Simarius Threll

El destino de Saturno

¿Cuántas veces me he preguntado, de que están hechos los sueños?… De pensamientos me han respondido, me han respondido que los sueños están hechos de pensamientos perpetuos, pero, los pensamientos perpetuos no son nada más que una pérdida de tiempo, me han dicho que los sueños son pensamientos que cabalgan por la mente en el estado gamma de meditación siendo estos capaces de observarlos y recordarlos como para contarlos.

De esta misma manera una pesadilla es un pensamiento perpetuo pero de mal genio, mal gusto y posiblemente  un mal recuerdo. Estuve una vez pensando en un ser verde con vida el cual era mi amigo pensé en que me había encariñado tanto de el que así lo creí y también me centre en creer que este era real, pues un día este ser verde similar a las caricaturas apareció y tras un momento de amigable interacción se esfumó.

 Lo busque en mis recuerdos, lo busque en mis pensamientos, pero la tristeza apareció por que se había ido, lo único que me quedaba era imaginarlo y tratar de recrearlo, era peludo como un peluche con ojitos saltones y resortes como orejas, un ser amigable y atento, su color era verde, verde eléctrico pero no brillaba, más bien era eléctrico pero opaco, este era Saturno, lo busque y lo busque  y no pude encontrarlo más, no pude volver a sentir la presencia de el, era amigable como un gato era una de los seres de la inexistencia más fiable y tan dulce que su presencia me hacía sentir a gusto, no podía desconfiar de el y lo único en lo que pensaba era en enseñarle las bellezas del mundo.

Es como si esta criatura hubiese sido creada para ser consentida y para compartir momentos interminables pero no lo volví a encontrar. Eh de mencionarte que soy un experto en el photoshop y lo único que pude crear fue esto, lo ves?, esto fue lo que pude recrear e imaginar.

 Al momento de conocerlo le pregunte si tenía un nombre, todo fue tan instantáneo, el no podía hablar pero su ternura, su forma y su color  me hizo seguir hablando con él y le dije te llamaras Saturno, esa fue la imposición del nombre de aquella pequeña y tierna criatura.

 

Hasta el día de hoy sigo preguntándome por el destino de aquella linda criatura la cual me inspiraba confianza y me pregunto por qué todo fue tan fugaz, tan efímero, porque este ser me abandono sin siquiera haber compartido y haberle demostrado de que estábamos hechos los seres de la existencia... La pregunta es que si era un pensamiento… Acaso me estaba engañando solo?... o acaso era un ser del mundo de los pensamientos o del mundo de los sueños el cual tuvo contacto conmigo y me decía que su presencia era la de tranquilidad, amor y ternura la cual me haría falta el resto de mi existencia hasta encontrar el verdadero amor?... El recuerdo de aquella linda criatura ahora se ha convertido en un pensamiento perpetuo y pienso mucho en la tranquilidad, la ternura y el amor que sentí ante la presencia de aquella linda criatura, presencia que pretendo buscar, retomar y fortalecer ante el amor de mi vida.



Simarius Threll

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En el texto hay: fantasia, relatos breves

Editado: 30.06.2019

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