Antologia de cuentos del Druida Simarius Threll

El Muelle encantado

La pesca es un pasatiempo, un deporte y un deleite, sentir la fortuna del mar en tu favor es como sentir haber nacido para vivir en el oceano.

 

Uno, dos y tres peces que se convierten poco a poco en pescados, incluso despues de haber sido capturados todavia pueden ser devueltos por el corazon del captor, pero el hambre, el deporte y el pasatiempo se convierten en una azaña que te permite ganar por el peso del capte.

 

Estaba un dia Enrique pescando, era la mitad de la noche en el muelle iluminado por las luces publicas, la luz de luna y las estrellas. La pesca era buena por que los peces miraban al cielo y se querian comer las estrellas, pensando que eran pedacitos de pan, y se querian comer la luna creyendo que era un rostro que se movia lentamente por los limites del cielo, elseñor Enriqueesperaba siempre la medianoche para que la luna estuviera sobre el y asi utilizar la red y capturar a los peces hambrientos. Uno de los tantos dias Enrique, a la orilla del muelle dio un paso en falso, cayendo hiba hacia el agua cuando de repente comenzo a levitar, era sostenido por una fuerza astral que le impedia caer.

Luego de conceguir el equilibrio comenzo a caminar y mientras dio su segundo paso tropeso, hasta que levanto el pie y dio otro paso, repitio la misma accion varias veces hasta que se adaptó a la forma de unas escaleras, siguio subiendo hasta que por primera ves habia tocado una nube, luego de eso camino durante toda la noche encima de las nubes, al no tener fin vagó por sobre las nubes buscando un destino, el habia ido tan lejos que no consiguio retornar al muelle despues de tanto caminar.

 

Hiba con su atarraya en manos, luego de caminar tras largo tiempo comenzo a ver el planeta tierra por debajo de el y pronto ya estaba viendo las estrellas por debajo suyo, de repente en una accion imprevista comenzo a hechar la red para atrapar las estrellas, cada estrella brillaba  y cada una era guardada en un saco de algodón, cada estrella brillaba,vibraba y salpicaba dentro del saco, cada estrella palpitaba una luz creciente y decreciente, luego paso a estar sobre las galaxias , aun se miraba la luz de luna y esta creaba un ambiente galáctico lleno de nubes estrellas y galaxias; se miraban las nebulosas y la via lactea moviendose de un lado hacia el otro.

Se miraba el chapoteo y a los peces tratando de morder las estrellas.

 

Ese dia de luna llena a media noche Enrique sacaba la primer tanda de estrellas que habia atrapado, sacaba lasestrellas con su mano y la primer estrella lo dejo atónito, era un pez, este era transparente, lograba ver atraves de este su mano, el pez tenia una luz muy brillante que palpitaba, luego metio la mano en el saco de algodón y saco otro pez, este era similar al anterior; transparente y con una luz muy brillante que palpitaba, era el corazon del pescado, despues abrio el saco y para su sorpresa todos eran transparentes con una luz muy brillante.

Luego Enrique comenzo a pensar:

-Estos peces son muy extraños, esta temporada de peces es diferente a lo comun, ¿Que clase de peces seran estos?.

-Por su brillo puedo decir que se buscan entre ellos. ¡Ja ja ja ja! Confunden a las estrellas, creen que son de los mismos de su especie y creen que la luna es su Emperador o Soberana, por esto salpican y se miran un monton de luces moviendose por toda la playa.

 

-¡Waauu!, por un momento cai en el agua y crei estar levitando, cada paso que di fue un avance a la orilla de la playa, siempre estube viendo hacia abajo y lo que en realidad miraba era el reflejo del cielo en el agua y cada uno de estos peces, estos creaban un maravilloso reflejo y un maravilloso espectaculo sideral ¡waauu!-.

Decia Enrique con sorpresa:

-Eh visto las galaxias y los astros bajo mis pies.-

La pesca fue multitudinal y repleta en bendiciones aparte de haber observado el espectaculo tambien llevo alimento a su hogar.

Cuenta Enrique a su familia que ese tipo de peces solo aparece los dias de luna llena, saltando para poder agarrarla creyendo que es la luna su rey soberano por eso el se tomo la atribucion de llamarles peces lunares.



Simarius Threll

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En el texto hay: fantasia, relatos breves

Editado: 30.06.2019

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