Aprendiendo A Amarte

JULIE

CAPÍTULO 1
 

"Sí en verdad es importante el amor, ¿por qué se empeña el hombre en vivir sin él?” 

Julie Petterson

 

      Hola me llamo Julie, tengo 22 años y estoy enamorada de mi profesor.

 

      Todo empieza cuando iba a 1° de Bachillerato, por aquel entonces no me llamaba mucho la atención.

 

       Era uno de esos profesores que vienen a los institutos para promocionar su universidad.

 

       Fueron tres largas horas de charla en la que seguro que dijo muchísimas cosas interesantes pero la verdad es que le veía mover los labios pero no salían sonidos de ningún tipo entre ellos. Era joven para ser profesor de universidad, yo no le echaría más de 25, era alto... De un metro noventa más o menos y por cómo le quedaba el traje... Me apostaría todo lo que tengo a que todos los días visita el gimnasio. Poseía una porte elegante y una tez morena, sus ojos eran profundos y de color miel, transmitía seguridad y poder no sólo con la mirada, sino también a través de sus movimientos y gestos. Todo un Playboy seguro.

 

       No lo volví a ver; al menos en la realidad. Porque si los sueños contaran, os diría que le veía todos los días.

 

       Bueno, desde aquello pasaron seis años, acabé el bachillerato a la edad que debía y con sobresalientes, y durante los otros cuatro años, me saqué carreras y viajé para perfeccionar los idiomas que fui aprendiendo a lo largo de mi infancia y adolescencia, a demás estuve ocupándome de mis empresas y visité todas las sucursales que tenien cada una por todo el mundo. Se podría decir que dividí mi tiempo entre placer y trabajo y estudios, y a decir verdad no me arrepiento.


 

       Como falté el primer mes de este semestre, no me enteré pero estuve al tanto que el profesor que nos iba a dar las materias de Filosofía, literatura universal e inglés, era un profesor que ya tuvo contacto con nosotros con anterioridad; puesto que la universidad supuso que  necesitábamos a alguien de confianza para que nuestras notas no flanquearan.

 

       Yo estoy en la sección lingüística en inglés mientras que mi amiga maya se encuentra en la de Francés; y no saben que envidia me da, ya que su profesor de cultura científica está como un tren.

 

       Hoy comienzo las clases y para mi desgracia comienzo con inglés.

 

       No es que odie la asignatura pero es que me aburro ya que solo doy cosas que se. El inglés y el alemán son mis lenguas de cuna por lo que estudiarla como asignatura es un poco PESADO.

 

       Al entrar a la universidad voy directo al despacho del director para mostrar el justificante de mis faltas. Toco la puerta y escucho una voz grave que me contesta:


 

- Pase.


 

- Buenos días señor___


 

- Buenos días señorita....- dijo insitandome a decir mi nombre.


 

- Jolie Petterson


 

- Ah... Adelante sientese- dice con una sonrisa.


 

- Muchas gracias señor, pero quiero incorporarme a las clases hoy mismo y no se como llegar a mi aula.


 

- Dejame ver tu horario y te acompaño.


 

- Gracias.


 

- No hay porqué darlas.


 

       El mira algo en su ordenador e imprime una hoja y me la entrega.


 

- Vamos.


 

       Caminamos por un inmenso pasillo hasta parar en frente de una de las muchas puertas, el director llama y antes de recibir respuesta entra.


 

- Hola Aralan, vengo para traerte a una alumna que no pudo incorporarse antes por asuntos familiares.


 

- Ah...- al parecer el profesor no sabía qué decir. Como estaba detrás del director no podía ver ninguno de sus movimientos- puede pesar.


 

El director se echó a un lado para dejarme pasar, luego entró y me dio un empujón para ponerme en el centro de la clase.


 

- ¿Señorita se puede presentar?


 

- Emmm si.- tomo aire, aya voy- Hola, me llamo Jolie Petterson. Nací en Londres y tengo 22 años. Soy mitad alemana y mitad inglesa. Hablo 7 idiomas incluyendo el inglés con fluidez y entiendo 10 en total. Estoy apuntada a dos carreras, comercio y empresariales para coger la directiva de las empresas de mis padres y diseño porque es lo que realmente me gusta. Canto, bailo y dibujo. Toco tres instrumentos.- me hecho el pelo para tras y veo que uno levanta la mano.


 

       Antes de que le responda habla el profesor.


 

- Qué quieres Martín.


 

- Es que no dijo su cumpleaños, y tu nos obligaste hasta a apuntarnos el de todos los de la clase.


 

- Tienes razón, señorita... Nos podría decir la fecha de su cumpleaños?


 

- Emm si. Cumplo el ocho de mayo.


 

- Bueno entonces ya se puede sentar.- Dice haciendo una seña con la cabeza mientras se vuelve hacia el director. Me despido de este  y me siento en la única mesa vacante que se haya en la ventana justo al final de la clase. Entonces una de las pechugonas que se sienta en primera fila levanta la mano.


 

- Dime Celia.


 

- Usted nos dijo que cuando se uniera la ultima alumna nos diría su edad y todo sobre usted.- Señala la chica con una sonrisa coqueta en los labios.


 

       El profesor hace una mueca de desagrado... O más bien de disgusto y se sienta al borde de su escritorio mirando hacia nosotros mientras deja la tiza sobre la mesa. 


 

       Analizándolo me di cuenta que lo de esperar a que se una la última alumna no era más que una escusa para no responder y fijo que el pobre pensó que no me iba a incorporar, la verdad es que me da algo de pena el hombre... Todas lo miran como si fuese un trozo de carne - el mejor que hay en el mercado universitario he de admitir - y estoy segura que de poder, el pobre no tendría ningún los zapatos puestos. Parecen desesperadas por sexo por Dios.



Mera Meda

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En el texto hay: amor juvenil, alumna, rebelde

Editado: 24.03.2020

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