Aquel amor que casi me llegó a matar.

Para Dayana

 

Para Dayana

 

Lo que empezó tan cercano, tan lindo, tan real se fue derrumbando poco a poco con cada mentira, con cada engaño, con cada decepción hasta que se convierto en nada.

Sería una mentira decir que no te extraño, que no extraño lo que un día fuimos, que no extraño esas noches que compartimos hasta el amanecer gritando al aire cada uno de nuestros miedos con la promesa de que nos ayudaríamos mutuamente a superarlos.

Contigo aprendí que en alguien puedo encontrar lo mejor y lo peor de una persona.

El tiempo sin ti fue duro, fue solitario y fue frio, aun no sé qué paso entre nosotras, en qué punto todo esto se fue por un camino de irreparable ruptura.

En ocasiones me pregunto si hubo culpa, si en algún momento mientras estabas en sus brazos, mientras le pronunciabas que lo amabas pensaste en mí, pensaste el daño que me ocasionarías, si cada vez que reías conmigo era mentira, si cada vez que secabas mis lágrimas en tu interior te burlabas de mí.

Aquel día el dolor de mi alma era insoportable, sentía que alguien me había arrebatado un pedazo de mi corazón, que moriría desangrada mientras mi soledad me consumía viva, pensé que jamás sería capaz de reír, de amar o de soñar otra vez.

Sin embargo, sobreviví a lo que considero el peor día de mi vida y seguiré luchando día con día para convertirme en la gran mujer que deseo ser.

Te quise como a una hermana, pensé que serias mi compañera de viaje para toda la vida, pensé que lo que teníamos era sincero, era genuino y lo más importante que el cariño, el respeto, el deseo de bienestar era mutuo, quizás si lo fue en algún momento, desafortunadamente lo nuestro ya estaba destinado a tener un final.

Jamás pensé decir esto, jamás cruzo por mi mente, pero luego entendí todo cuando lo miré desde otra perspectiva.

Gracias por quitarme de encima a un hombre que no me quería, que no me valoraba, que no sabía lo increíble que soy hasta que vio que me iba a perder. De aquí a la luna te doy las gracias por quitarme a un hombre que no me amada de verdad.

Con respecto a ti, claro que la herida duele, claro que cada que las memorias me invaden lloro sin querer, pero de igual forma cada día un suelto un poquito y un poquito más.

Se la madre que esa niña necesita y se la mujer que tú deseas ser ya que no necesitas un hombre para que te complemente.

Que la vida te guie por buen camino, te deseo amor, te deseo paz y te deseo una buena vida estés en donde estés.

Y sinceramente te perdono por cualquier daño que me llegaste a causar Dayana, te perdono por todo.

Atte. Katherine la chica que hiciste más fuerte.

 



Enrique Salazar

#107 en Joven Adulto

En el texto hay: drama, dolor y amor, decepción

Editado: 19.08.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar