Aquel amor que casi me llegó a matar.

Para Jonathan

Para Jonathan

Por tiempo te tuve demasiado rencor, más de lo que alguna vez pensé llegar a sentir por alguien, llore por ti lo que nunca había llorado por nadie más, ni siquiera por mí misma.

Aquel día se quedara grabado quizás para toda la vida y no es algo que yo quiera pero así es la vida, a veces nos marca con cicatrices que nos acompañaran hasta el final de nuestros tiempos, en ocasiones para bien y en ocasiones para mal.

Me hiciste sentir que era mi culpa, que yo no fui lo suficiente buena, lo suficiente bonita o lo suficiente inteligente para ti y eso es algo que jamás pensé que te podría perdonar.

Pero ahora aquí estoy, estoy aquí firme, estoy aquí segura y estoy aquí amándome para poder decirte, te perdone por todo lo malo, por absolutamente todo.

Quizás no fuiste mi primer amor pero si el que yo creía que sería el amor de mi vida, me enseñaste lo bueno, lo malo, lo doloroso y lo hermoso que es amar, que es poner las necesidades de alguien más sobre los tuyos, lo gratificante que es abrazar a alguien y sentir que tienes al mundo en tus brazos.

Pensé que ya teníamos todo planeado, pensé que tendríamos nuestro final feliz pero la vida nos tenía preparado llevar por otro camino.

No mentiré en ocasiones te extraño, te extraño mucho, extraño tu aroma, extraño tus abrazos, extraño que me recibas con una sonrisa al despertar, extraño tantas cosas, tantos momentos, tantas caricias pero sé que tu camino ya no es conmigo, que nuestros caminos hace mucho tiempo se dividieron en busca de horizontes diferentes.

Pero no todo fue malo, ambos lo sabemos, sin embargo ya no sé qué fue real y que no, fuiste el primer hombre que me hizo sentir visible, tus ojos se iluminaban tanto cuando fijabas tu mirada en mí, hablas de mí con tanto amor que no sé qué paso entre nosotros, ya que no hablo de ese día, hablo de que esto se rompió hace mucho más tiempo.

Quizás fuimos nuestras personas correctas en el momento equivocado, un momento tan equivocado que ambos lo quisimos forzar, quisimos volver a intentarlo ya no por amor si no por costumbre, ya no por amor si no por miedo a la soledad.

Tú eras mi pintor y yo tu musa pero como a todo el mundo se nos acabó la inspiración, se nos desintegro el amor.

Pero ahora soy mi propio pintor y mi propia musa, ahora soy la que se complementa sola, ahora soy yo la que puedo decir que después de mucho tiempo que me encuentro bien. La vida contigo fue preciosa, pero también la es preciosa sin ti y lo más importante es que la vida sigue.

Sigo mi camino sin ti, pero muy emocionada de lo que me está esperando afuera, porque sé que hay algo más afuera y sé que es mucho más hermoso de lo que perdí.

Adiós Jonathan, adiós a aquel amor que casi me llego a matar pero no lo consiguió.

Adiós Jonathan, que la vida te sepa guiar porque en este papel se queda el final de lo un día fue nuestra historia.

Atte. Katherine su propia musa.

 



Enrique Salazar

#112 en Joven Adulto

En el texto hay: drama, dolor y amor, decepción

Editado: 19.08.2020

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