Camino a la realeza

Capítulo 38

—No tengo nada de qué hablar con vosotros —dije intentando parecer enfadada. Iba a portarme mal con ellos a propósito; quería hacerlos sufrir un poquito más.

—Por favor, Madison, tenemos que hablar —me pidió Marlee al borde del llanto.

Suspiré sonoramente, intentando parecer molesta.

—Está bien.

—¡Vayamos a la tercera planta. Allí podremos hablar tranquilamente -dijo Carter.

Asentí con la cabeza, pero no dije nada.

Marlee y Carter entrelazaron sus manos y empezaron a ir en dirección a las escaleras. Yo les seguí. Ahora sabía de quién había sacado el color del cabello y los ojos, de Carter; pero las extrañas mechas rubias que tenía las había heredado de Marlee, al igual que mi cabello rizado.

Subimos las escaleras y una vez en el tercer piso nos dirigimos hacia una habitación que se encontraba en la otra punta de la planta del palacio. Se trataba de una pequeña sala en cuyo interior había una hermosa chimenea de piedra encendida, unos sofás, una mesita de madera oscura y estanterías repletas de libros. La sala era pequeña pero acogedora.

Marlee y Carter se sentaron en uno de los sofás y me indicaron con un gesto que me sentara, cosa que hice inmediatamente.

—Bueno... —empezó a decir Marlee. Parecía que no sabía qué más decir.

—Bueno —la imité yo. Menuda conversación de borregos.

Se instaló un pequeño silencio entre nosotros en el que me fijé en que en una de las paredes de la sala había un retrato de la familia real. Debían de haberlo hecho hacía ya unos cuantos años, ya que ni Mateo ni Nayra aparecían y, además, Eric era más bajo que su madre y Dylan tendría uno o dos años.

—Queríamos aclararte unas cosas —dijo Carter, rompiendo la tensión que se había apoderado de la estancia.

—Adelante, os escucho.

—Primero, y más que nada, queríamos decirte que en ningún momento se nos pasó por la cabeza abandonarte; es más, te esperábamos con mucha ilusión —dijo Marlee.

—Pero el día en que viniste al mundo —continuó Carter— nos dijeron que naciste muerta y que no era conveniente ver el cuerpo de la criatura ya que nos dolería. Fuimos tan estúpidos que les creímos.

<<No obstante, unos años después, cuando la reina America se hizo una revisión porque estaba embaraza de Nayra y Mateo, escuchamos a una enfermera hablando por teléfono. El caso es que, aunque no estábamos atentos a la conversación, en cuanto mencionó el nombre de Marlee nos pusimos a escuchar la conversación. Fue ahí cuando nos enteramos de que no naciste muerta, sino que te robaron al nacer. >>

—A partir de ahí te empezamos a buscar como locos.

—¿Cómo supisteis que yo era vuestra hija y no otra? ¿Cómo supisteis que me encontraba en el Moonlight y no en otro orfanato? -quise saber.

—Como te hemos dicho antes, una vez que supimos que tú vivías, te empezamos a buscar desesperadamente —explicó Carter.

—Al principio creíamos que estarías con unos padres adoptivos acomodados, ya que en todos (o en casi todos) los casos de niños robados estos siempre van con padres adoptivos con dinero —continuó explicando Marlee—. Pero no había rastro alguno tuyo.

<<No obstante, unos meses más tarde Carter y yo recibimos una carta anónima que decía que tú vivías y que te encontrabas en el Moonlight. Pero claro, no teníamos ni idea de en dónde se encontraba ese orfanato hasta que tú lo mencionaste en la entrevista que te hicieron en el Report. >>

<<Por otro lado, la carta también explicaba por qué estabas allí, en un orfanato, en vez de con unos padres adoptivos. En un principio, te iban a enviar con una familia adinerada de Dakota; pero estos se arrepintieron al final, cuando ya estabas con ellos, por lo que decidieron dejarte en las puertas del Moonlight, tal y como nos contaste una vez. >>

—¿Tienes más preguntas? —preguntó Carter.

¿Que si tenía más preguntas? Pues sí que las tenía. Tenía un millón de preguntas que rondaban mi cabeza. Pero no sabía qué preguntar. Quería saber tantas cosas que no sabía por dónde empezar. ¡Buff, qué estresante era! ¿Por dónde podía empezar...?

—¿Cómo supisteis que yo era vuestra hija?

—Una vez que supimos en dónde vivías, fue más sencillo saber que eras tú -explicó Marlee.



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En el texto hay: fanfic, romance, la seleccion

Editado: 01.11.2018

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