Cántame una vez más

|Capítulo 06| De ti marí.

—¡Emily abre la puerta en este instante!— Me levanté bruscamente de la cama.

Mierda
Había quedado totalmente dormida que olvidé quitar el seguro.
Ahora sí me iba a ir peor. Claro, ya era costumbre.
Me quité los audífonos y me coloqué detrás de la puerta. Estaba indecisa, tenía miedo de lo que fuera a pasar abriéndola.
Mi corazón latía rápidamente, era veloz como una gacela.
Me armé de valor una vez más; quité el seguro. Aunque no era la mejor opción.

Por supuesto al abrirla recibí la consecuencia. Mi madre me comenzó a regañar y a dar ciertos golpes debido a mi rebelde actitud, pues no me quedaba callada.
El regaño era por la hora, sin contar que había olvidado por completo que aún seguía con el abrigo puesto.
No pude poner excusa ante su reclamo de "ese suéter no es tuyo". Y aunque intenté explicárselo de mil maneras tan solo eran palabras a oídos sordos.
Mi madre me consideraba una puta barata y solo por el suéter.

Quería desaparecer en ese instante como por arte de magia pero lamentablemente la magia y hechicería tan solo son de cuentos de hadas.

Por suerte en tiempo después todo ese martirio había acabado y la noche ya había llegado. Mi madre por fin se había marchado dejándome sola de nuevo y con un castigo a extra, no ir a canto un mes.
Era ridículo pero cierto.
Estaba harta, no había duda. Mi vida tan problemática.
Pero bien dicen que incluso en los momentos de agonia existe una esperanza. Adriana por fin se había reportado.

Adri <3:
Hey cabeza hueca, ¿qué haces? Yo nada por si te interesaba.
  
                                                                                                                                                                Yo:
                                                                              ¿Por qué no fuiste hoy al taller? Tengo mucho que contarte.

El resto de la noche seguí hablando con ella. Era digamos que mi mejor amiga. Me alegró lo que quedaba de la noche.
Era quien mejor me escuchaba.

***

Ha pasado exactamente una semana desde lo sucedido con mi madre, pasé problemas con ella pero no tan graves como aquella vez.
Observando por mi ventana notaba como las nubes invadían la ciudad. Había mucha neblina y la temperatura estaba bajando. Por suerte ya había terminado mis deberes así que podría descansar lo que quedaba del día, claro que quería hacer algo productivo pero mi ahorro de energía no me lo permitiría.

—Grrr— Gruñio mi estómago. Estaba hambrienta.

Este era uno de los momentos en los que maldecia mi inútil forma de ser. "No sé como cocinar comida normal pero si unos postres, que lista soy"  Pensé.

A pesar de que odiaba salir de compras tenía que hacerlo, tenía hambre.
Con pereza apenas logré hacerme un chongo. Salí vestida con short, no encontraba una blusa así que me había resultado muy fácil usar el abrigo del profesor como blusa. Solo iba a ser por poco tiempo y el no lo iba a notar.

Fugaz salí a un mini super que estaba cerca.

—Buenas tardes— Saludé mientras sonaban las campanitas al cerrar la puerta.

Caminé hasta el pasillo donde se encontraban las sopas instantáneas, entre ellas mi favorita, la "Maruchan".

—¿Cuál será mejor?— Indecisa comencé a utilizar el método más maduro posible. —De ti marí de do pingüe, cucara macara títere fué, yo no fui fue...

—¿Por qué no escoges esta?— Alguien me mostró una de empaque color morado.

—Buena elección, muchas graci...

¡Madre santa! ¡Era mi profesor!

—¿Emily?— Me miró sorprendido.

—¡Hola profe! ¿qué tal?— Saludé informalmente por los nervios.

Me respondió pero me quedé en trance, recordé como iba vestida, ¡llevaba puesto su abrigo!
La vergüenza me invadió, justo como siempre.

—Ah eh— Comencé a balbucear. —Perdón de verdad su abrigo yo, es que lo tomé por las prisas y ¡ahorita se lo devuelvo!— La gran estupidez de mi vida, olvidé que lo había utilizado solo como blusa.

—¡Espera! ¡N-no te preocupes!— Se volteo, supongo que alcé demasiado el  abrigo. —Me lo puedes devolver en la clase de canto.



EsmeraldaER

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En el texto hay: amorprohibido, musica, profesor alumna

Editado: 23.03.2019

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