Tania y Jesús permanecían bajo el pequeño techo de la cafetería, observando cómo las gotas golpeaban el suelo.
El silencio entre ellos no era incómodo.
Era diferente.
Especial.
—Parece que no dejará de llover pronto —dijo Tania.
—No me molesta.
—¿No?
—No cuando estoy contigo.
Tania sintió que sus mejillas se calentaban.
Jesús también parecía sorprendido por lo que acababa de decir.
—Bueno... yo...
—Lo entendí.
Los dos comenzaron a reír nerviosamente.
Minutos después entraron a la cafetería para esperar que pasara la tormenta.
Compartieron café caliente y una larga conversación.
Hablaron de sus sueños.
De sus miedos.
Y de cómo había cambiado su relación.
—Cuando te conocí pensé que eras muy serio —confesó Tania.
—Y yo pensé que eras muy problemática.
—¡Oye!
—Pero me equivoqué.
—Yo también.
Jesús la observó con una sonrisa.
Y Tania sintió algo que nunca había sentido antes.
Cuando finalmente la lluvia disminuyó, salieron de la cafetería.
El suelo seguía mojado.
Tania dio un paso apresurado y resbaló.
—¡Ah!
Antes de caer, Jesús la sostuvo por la cintura.
Por un instante quedaron muy cerca.
Demasiado cerca.
Sus rostros apenas estaban separados por unos centímetros.
Los dos se quedaron inmóviles.
El corazón de Tania latía tan fuerte que estaba segura de que él podía escucharlo.
Jesús tampoco parecía capaz de apartarse.
Lentamente comenzaron a acercarse más.
Y más.
Y más.
Hasta que...
—¡¡¡TANIAAA!!!
Una voz los hizo saltar.
Ambos se separaron de inmediato.
Al otro lado de la calle estaban Fernanda, Diego, Camila, Ani y Jatziry.
—¿Interrumpimos algo? —preguntó Diego con una sonrisa enorme.
—¡Nada! —respondieron Tania y Jesús al mismo tiempo.
Los primos comenzaron a reír.
—Claro que nada.
—Absolutamente nada.
—Definitivamente no estaban a punto de besarse.
Tania quería que la tierra se la tragara.
Jesús tampoco podía ocultar su vergüenza.
Mientras caminaban hacia casa, ninguno mencionó lo ocurrido.
Pero los dos sabían la verdad.
Habían estado a punto de besarse.
Y cada vez era más difícil fingir que aquello seguía siendo solo una obligación.
Continuará...
Editado: 20.06.2026