Como en los cuentos de hadas

Un nuevo inicio (Derek)

Esa noche, cuando me despedí de Elaine, noté que su actitud era menos reservada, eso me conmovió, había luchado con todo para poder conseguir aquel acuerdo y le debía el poder tener a mis hijos a salvo, por lo que en cuanto llegué al consultorio para recoger a los niños busqué el momento de hablar a solas con Eason, con el asunto de la custodia resuelto, mi único pendiente era investigar si Adrien era en realidad Sebastian.

—¿Cómo estuvo la visita? —preguntó al verme entrar en su oficina, mientras Elaine y Anne conversaban con los niños.

—Oficialmente soy soltero de nuevo —respondí con una sonrisa preocupada—. Siento que fue demasiado fácil y temo que Abigaíl intente algo con los niños —Eason me miró y sonrió.

—Creo que en realidad estás asustado por el hecho de que ahora tienes la libertad de acercarte a quien quieras sin tener que preocuparte de ser casado.

Sabía que sus palabras contenían un doble significado así que lo miré con severidad.

—¿Qué harías en mi lugar? —pregunté mientras me llevaba las manos al cabello. Eason sonrió.

—Sería sincero y franco, vamos, sabes que ella es difícil en cuanto abrirse a las personas, pero si eres sincero y te acercas con esa bandera al frente, ella se terminará por abrir. Solo debo advertirte, Elaine no es una más de tus conquistas y si la tratas de esa forma Anne te arrancará los ojos y yo la ayudaré.

Me solté a reír por sus palabras y sacudí la cabeza.

—No, creo que eso no será necesario, pretendo ser serio.

—Bien, dicho eso… tengo lo que me pediste, es el conocido de un cliente VIP que tengo, por lo que la confidencialidad no será un problema, mientras ustedes estaban fuera aproveché para contactarlo y comenzar a investigar, le pedí que siguiera todas las pistas.

Eason era, sin duda alguna, un tipo ejemplar, me acerqué a él y estreché su mano a modo de agradecimiento.

—Si alguna vez necesitas algo, no dudes en decirme, haré todo lo que esté en mi poder para ayudarte.

Eason asintió y me entregó el papel con los datos del investigador.

—El investigador ya sabe que deberá reportarte directamente a ti, ponte en contacto con él para el seguimiento.

Asentí.

 

Dos semanas después

 

Los niños poco a poco comenzaron a ser más y más conversadores, pero aunque intentaba combinar el trabajo con mis hijos, tras recibir un nuevo guion y comenzar con las negociaciones de la filmación, atenderlos se había vuelto un poco más complicado. Angustiado por la situación mi primer instinto fue llamar a Elaine y pedirle que me ayudara, pero desde aquella noche en la casa de mi ahora ex… solo habíamos conversado en un par de ocasiones y por teléfono… Adrián y Cassie conversaban más con ella que yo.

Parecía que mi impresión de su apertura hacia mí se veía reducida por su trabajo. Cassie me contaba sin parar sobre aquel gran caso que el despacho de Elaine llevaba, al parecer un gran director de musicales había sido acusado de violación y ella llevaba la defensa de la chica que lo denunció, pero yo no había tenido oportunidad de corroborar la información y mucho menos de preguntar directamente si había sido ella quien le había comentado tan profundamente las cosas a Cassie.

—Papi… —la voz de Cassie me sacó de mis pensamientos.

—Dime, cariño.

—¿Podemos ir a jugar con Lily hoy? —preguntó emocionada mientras continuaba dibujando sobre una hoja de papel con sus crayolas.

—Cielo, primero debo hablar con la doctora Anne y ver si ella podrá recibirnos hoy, ¿qué te parece si las invito a ellas y a Eason a comer el domingo?

Cassie sonrió y me mostró lo que dibujaba, era una familia feliz compuesta por mamá, papá, un niño y una pequeña. Al principio creí que tal vez intentaba decirme que extrañaba a su mamá, pero su dibujo de la mamá tenía el cabello castaño, largo y rizado en las puntas, además de unos ojos color café tan claro que daba la impresión de ser ámbar.

—¿Quién es, hija? —pregunté mientras señalaba el dibujo.

—Es Elaine, papá —dijo con su vocecita, sonreí y sacudí la cabeza.

Mi hija es más lista que yo.

—¿Te gustaría que le llamara a Elaine para que venga comer? —Cassie asintió emocionada, yo también estaba emocionado de tener una razón de mayor peso para dar aquel paso.

Haciendo uso del valor que mi hija acababa de darme, tomé mi teléfono y busqué el número de Elaine, crucé los dedos para que no estuviera en el juzgado. El teléfono dio tono, sonó en dos ocasiones antes de que ella respondiera.

—Elaine Tullor —respondió con tono serio.

—Hola, Elaine… soy Derek —¡Jesús! ¿Por qué demonios sueno como un adolescente que intenta invitar a salir a la chica popular de la clase?—. ¿Cómo has estado? —pregunté aún un poco nervioso. Una risa melodiosa y divertida se escuchó a través del auricular, eso me permitió relajarme un poco.

—Bien, he estado ocupada. Cassie me envió un mensaje de tu celular el otro día, creo que quiere que vaya a jugar con ellos —dijo Elaine en tono tranquilo, al principio me preocupaba que sintiera que la hostigaba, así que decidí no llamarle muy seguido, pero al parecer mis hijos tenían planes distintos.



Ana L. Roman

Editado: 01.04.2021

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