Como encontrar la ciudad pérdida: Crasthiang

013|Varna

Varna es una ciudad de Bulgaria, la costa del mar negro, una de las tres ciudad más pobladas del país, donde se puede encontrar la catedral de la Asunción de la Santísima Madre, una catedral ortodoxa, que se sitúa en el centro de la plaza Santos Cirilo y Metodio, la catedral es un monumento arquitectónico más importante de la ciudad, las cúpulas son de cobre, y tiende a tener un estilo Ruso, los murales dentro de estos y las vidrieras tienden a contar historias, y justo delante de la catedral se encuentra la Torre del reloj, construido en 1710, considerada dentro de las más antiguas dentro del país, hecha de piedra del río y travertinos.

Y por supuesto, más destinos que recorrer dentro de la ciudad de Bulgaria que para mí mala suerte también fui acompañada de Derek, quien conservó fotografías sobre el viaje, y suponiendo que en algún lugar de donde sea que viva fuera de Crathiang las debe de tener, sin embargo Varna es un excelente destino turístico.

✈✈✈

Pasaron un par de semanas desde el día que estuve con las hija de Adler y su sobrino, y realmente nada había cambiado desde aquel día, de hecho cada día ahuyentaba a las personas de mi alrededor, sin importar quien fuese... incluso a Emilie, a quien llame la misma noche, se escuchaba cansada, no podía reprocharle... aunque debería, ella normalmente no actuaba así. Y después estaba Claire, quien creía que yo era cruel y nada empática, y no podía culparle, todo el mundo lo decía, incluso yo. Para mi suerte y como había deseado no me había encontrado a Derek por ninguna parte y lo agradecía tanto, tomé la decisión de sacarlo de mi vida hace muchos años y no iba a arrepentirme. Al comenzar el día tome un baño, y al salir me vestí con lo que las últimas semanas había comenzado a utilizar más, vaqueros y chaquetas o abrigos para evitar sentirme congelada, había dejado un poco de lado los formales vestidos y todo ello. Salí del departamento con las llaves del auto en mano, mi Smartphone en el bolsillo de mi chaqueta, baje por las escaleras de madera llegando a mi auto que se encontraba estacionado fuera del edificio. Entre y posee mi cabeza sobre el volante mientras pensaba ¿en qué momento me iría de aquí? Siempre había pensado que tenía todo y que era realmente feliz, pero tras esto... tras todo el largo viaje me di cuenta que ni el dinero, y los viajes me hacían verdaderamente feliz, que estaba sola en mí alrededor y que nadie me soportaba.

Volví a mi postura, encendí el auto y empecé a conducir, algo bueno tendría que aparecer en el camino. Fue casi alrededor de menos de una hora hasta que llegue a una rejilla de al menos medio metro que dividía de la tierra a la arena, y consigo el mar. Me baje del auto y empecé a caminar a la orilla, realmente ahí era un poco templado. Me quede por un rato observando y escuchado el sonido que provocaba el olaje, me quede así por un rato hasta que alguien tocando mi hombro me hizo sobre saltar y abrir los ojos de golpe.

—Hola, Meredith —Era Eline quien había hablado, al tiempo que sonreía sutilmente, llevaba su abrigo azul cobalto, y una falda rosa oscuro, con medias de color rosa, pero más claras— increíble ¿no? Kilómetros de mar e imposible estar dentro sin convertirse en un cubo de hielo —rio.

— ¿Y qué te trae por aquí? —pregunté, ignorando su suposición, era cierto, realmente no había persona que quisieran tomar el sol o incluso quien quisiera estar dentro del agua, las personas se centraban más a pescar, y aquello se podía ver por los muelles y las embarcaciones, o simplemente observar los atardeceres o... lo que sea que les interesase.

—Me gusta observar, es maravilloso y muy pacifico —sus ojos color azul se abrieron al tiempo que se iluminaban—. Aunque, lo que realmente me llama la atención es aquella mansión que se ve por las montañas de allá —señaló con su dedo índice, me rote a ver a que se refería, era una mansión, si, tal como ella lo había dicho era en colores oscuros y portaba ventanales polarizados, era increíble que se viese desde esa parte de la ciudad, no lo había notado, además la residencia estaba rodeada por árboles y rejillas—...se ve bastante misterioso, es por la única parte de la ciudad que se puede notar con mejor vista, aunque no logro imaginar qué clase de persona vive ahí.

—O quizás no vive nadie, debe estar vacía.

—Es probable, quizás encontró la razón por la que estaba aquí y se libró de la armadura de hierro invisible que lo encerraba y se fue —alzó los hombros, sus labios se curvaron mostrando una tímida sonrisa, estaba un poco sorprendida, en definitiva era muchos años más pequeña que yo, y no tenía mucho que estaba en Crasthiang (al menos hasta donde sabía) aunque no negaba la idea que Adler le hubiese hablado sobre la mágica esencia, ya que hablaba como si estuviese ahí toda la vida.



Daniela Sheathes

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En el texto hay: pueblo misterioso, ciudad perdida, aventura

Editado: 08.01.2021

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