Como encontrar la ciudad pérdida: Crasthiang

015|Bergen

Bergen es una ciudad maravillosa de Noruega y la segunda más grande de esta, también llamada la ciudad de las siete colinas, ya que está rodeada por estas. Además que la ciudad de Bergen se considera patrimonio cultural de la humanidad y es que el barrio de Bryggen se encuentra un gran encanto en la ciudad, son alrededor de 62 casas de madera con fachadas coloridas las cuales se construyeron tras un incendio muchos años atrás. En el recorrido por el barrio de Bryggen se encuentran con tiendas artesanas, de moda y de comida. Y donde también se pueden disfrutar de los museos y mercados antiguos.

En la plaza de la piedra azul se puede observar la iglesia de San Juan, la más grande y alta de la ciudad Noruega, la cual tiene similitud arquitectónica de la catedral de Oslo. Recorriendo más, se pueden ver algunos jardines, en uno de ellos se encuentra la estatua consagrada al noruego Edvard Grieg.

Aunque Bergen cuenta con ocho interesante barrios, solo fue posible visitar uno por el tiempo, y lamentablemente fui acompañada de Derek y la dulce Constanza, en algún restaurante de Bergen, riendo y haciendo comentarios graciosos ante todo, fue en ello cuando Constanza posó su mano y su dedo índice frente a mí con una sonrisa en su rostro y con su cabello castaño oscuro y lacio cayendo sobre su rostro, él viento riguroso se lo había revoloteado.

― ¿Qué significa...? ―fruncí mi ceño, ella solo rio en señal de que era obvio lo que decía, pero yo no terminaba de entender.

Pink Promise ―fue lo que dijo―enlazas tu dedo menique con mi dedo y es una promesa de corazón que no se puede romper, amigas por siempre por una pink promise ―estuve a punto de juntar mi dedo…―Si no la cumples te cortaré el dedo…

Aquello me aterró, quizás si era un poco estúpida, desconocía varias cosas del mundo superficiales, sin embargo ahí estaba, frente a ella, intentando hacer una promesa.

―Es broma ―aclaró y ahí fue cuando entrelace mi dedo con el suyo. 

—✈✈✈—

Me desperté a causa del llamado de la puerta, al abrir los ojos observe a Adler aun durmiendo en el otro lado del sofá, aunque sabía que no había sido el alcohol había alguien a quien culpar, y creo que no sería yo, acomode mi cabello rubio cepillándolo con mis dedos y fui a abrir la puerta, también podía escuchar como Adler buscaba su chaqueta. Bostece al tiempo que abría la puerta.

―Meredith, Lorette me ha da... ―sus labios se quedaron entreabiertos mientras miraba detrás de mí con el ceño ligeramente fruncido― ¿Papá?

Su ceño se frunció más mientras me miraba con curiosidad, solo le devolví una sonrisa a medias y lamiendo sutilmente mis labios con la lengua.

―Estaré con Charlotte ―Eline dio media vuelta y bajo las escaleras corriendo, cerré la puerta tras eso y di media vuelta quedando frente a él.

No estaba nerviosa, de hecho estaba avergonzada, ¿por qué siempre se me ocurrían maravillosas ideas? Estaba avergonzada con Eline, con Adler e incluso conmigo misma, porque él no se lo merecía, no merecía que fingiera sentimientos.

―Acerca de lo de ayer...

—Culparemos al alcohol y haremos como que aquello jamás ocurrió, ¿suena tentador o  no?—aseguró.

—No, es que ambos sabemos que no fue el alcohol... y que todo fue en serio, al menos lo que he dicho.

Adler bajo levemente la cabeza.

—Yo tampoco mentía.

Oh, Dios mío. No sabía cómo reaccionar y es que era realmente complicado lo que sucedía, los líos en lo que me había metido, y todoooo, mi vida cambiaba demasiado de trayectoria, esto implicaba esa pequeña parte del drama que estaba viviendo, el drama que había jurado odiar.

—Podríamos intentarlo...

Él asistió acercándome un poco a mí y tomando una de mis manos y la encerró en sus manos, las cuales estaban calientes, claramente se veía la diferencia, sus manos eran poco (mucho) más grandes que las mías.

―Claro que podríamos― se acomodó su chaqueta y carraspeó―. Tengo que ir a ver a Astrid, supongo que te veré después.

Abrió la puerta del departamento acomodando con su mano su cabello oscuro, ligeramente más largo, él no cerró la puerta ya que yo iba detrás, tenía que ir a hablar con Eline, sobre el libro y las ideas descabelladas de Claire, en las que claro tenía que participar. Eline parecía la más emocionada con todo ello, supongo que la idea de hacer una buena causa le causaba euforia. Al llegar abajo, tomamos el mismo camino, básicamente no en silencio, porque no era incomodo ni molesto estar con él, al menos ya no, porque al inicio claro que lo había sido, era diferente a como estaba acostumbrada a que me hablasen, todo era distinto.



Daniela Sheathes

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En el texto hay: pueblo misterioso, ciudad perdida, aventura

Editado: 08.01.2021

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