Con P mayúscula

Capitulo 25:

Hailee

 

—¿Estás segura acerca de esto? —Respiro profundamente, pasando mis manos por el ajustado vestido plateado que Flick había insistido en que usara. Fue el primero que me probé y ella había saltado de la cama, chillando de alegría, declarándolo “el indicado”. Pero incluso ahora, con mis tacones y mi sutil maquillaje, no estoy segura.

—Creo que voy a vomitar —digo, agarrándome el estómago mientras nos acercamos al gimnasio.

—Hails. —Flick se da la vuelta, las capas de su propio vestido se despliegan como una cascada—. Tú puedes hacerlo. No es noveno grado. No vas a entrar allí y ser el hazmerreír de la escuela. Es el último año. Somos personas mayores y nos lo merecemos. ¿De acuerdo?

Sonríe de oreja a oreja, está feliz.

—Está bien —respondo a pesar de que mi mente grita “no, no, no”.

—Aunque hubiera sido muchísimo más divertido si tuviéramos citas —agrega, y le doy un codazo en las costillas—. Soy tu cita.

—Lo sé, y sinceramente, no lo querría de otra manera, hermana. —Me sonríe otra vez—.

¿Ahora qué dices, vamos allí con la cabeza bien en alto y nos divertimos?

—¿Estás segura de que no quieres irte de aquí y pasar el rato con Jude y Toby?

Sé que se han estado mensajeando. Toby me ha enviado algunos mensajes de texto algunas veces, solo que tengo la impresión de que está un poco desconfiado ahora que sabe quién es mi hermanastro. Pero probablemente es lo mejor. Toby es agradable, y nos llevamos bien, pero no provoca una legión de mariposas en mi estómago. Él no es el tipo que consume todos mis pensamientos.

Mi cuerpo vibra con energía nerviosa ante la idea de ver a Cameron. Toda la semana habíamos bailado uno alrededor del otro; mirándonos a través de la cafetería, sentándonos cerca, pero sin tocarnos en la clase de historia y hubo otro momento, el miércoles después de la práctica, cuando lo pillé mirándome la boca. Cualquiera que sea esta cosa entre nosotros, se está construyendo. Creciendo en algo más con cada día que pasa. Sé que es peligroso enredarse con él; además es el mejor amigo de Jason. Y no soy lo suficientemente ingenua como para pensar que alguna vez estaría bien conmigo y con Cameron juntos. Pero tampoco puedo detenerme. Me muero por él. Ansío la forma en que me hace sentir. La emoción de estar juntos.

Es oficial, estoy completamente loca de lujuria con Cameron Chase. Y él está allí, sin duda, luciendo muy bien y muy digno de tener a los demás derramando baba ahora más que nunca. Había bromeado más de una vez sobre qué le guardaría un baile. De acuerdo, probablemente no podríamos haber bailado por él imbécil de mi hermano, pero saber que quiere bailar conmigo es suficiente.

¿No es así?

Flick agarra mi mano y comienza a tirar de mí hacia la puerta. Con cada paso, el ritmo de la música refleja los latidos de mi corazón. Bum. Bum. Bum.

—Estás nerviosa. —Me observa detenidamente.

—No, no lo estoy. Estoy enojada de que quieras que me ponga este vestido.

—El vestido se ve muy bien en ti, al igual que tu cabello y maquillaje. Ahora deja de

preocuparte. Es una fiesta. Se supone que vienes a divertirte.

Diversión, cierto.

Podría divertirme, claro que sí.

Pero cuando entramos, tengo catorce años otra vez, viendo a mi cita besar a otra chica.  Excepto que Cameron no está besando a la chica con la que está hablando. Pero se ven bastante cerca; su mano en su brazo mientras sonríe a algo que él le dice. Flick se da cuenta y tira de mí en la otra dirección, con una sonrisa divertida en sus labios.

Encontramos el bar, en realidad, es solo una mesa larga y el señor Henderson se viste con un esmoquin haciendo algunas bebidas de aspecto raro, y ordenamos dos cócteles sin alcohol y luego vamos a sentarnos en una mesa vacía al borde de la pista de baile. Khloe Stemson y el resto del escuadrón de perras están enredadas en el cuerpo de sus citas como lo que son, unas regaladas, pero no hay ni un jugador de fútbol americano a la vista entre ellos.

—Supongo que todavía están molestas con Jason y el equipo. —Flick reflexiona, bebiendo su mojito sin licor.

—Y el equipo de gimnasia todavía está en buenos términos con ellos. —Muevo mi cabeza hacia donde Jason tiene a Jenna Jarvis presionada contra la pared, atacando su cuello con la boca.

—Ella es una guarra —dice Flick con frialdad.

—¿Vaya, amiga, estás celosa?

—Digo, solo mírala. Ella sabe que él no se comprometerá y aun así se arroja a él en cada oportunidad.

—Tal vez es sólo sexo.

—Sí, claro. Las chicas no sólo tienen sexo. Se dicen que sí para sentirse mejor. Pero el sexo para las chicas viene con sentimientos. Es simple biología.

—Hmm. —Levanto un dedo—. Tuve sexo sin sentimientos.

—Eso es diferente. —Ella arruga la cara—. Tú estás hecha de otro material.

—Oye. —Le doy un manotazo en el brazo—. Podría haber captado fácilmente  sentimientos por Austin, pero después del sexo, me di cuenta de que no era algo que tuviera prisa por volver a hacer.



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En el texto hay: problemas, amor, futbol

Editado: 13.12.2020

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